En una amena charla con El Klub de La Kalle, la clarividente Ayda Valencia explicó qué significa ser una bruja y cuestionó varias ideas asociadas durante años con este término. Según ella, el concepto adquirió una connotación negativa, aunque originalmente estaría ligado al conocimiento y la sabiduría: “Bruja significa mujer sabia”.
Para la médium, entender esta definición permite dejar de lado las representaciones que suelen mostrar a las brujas como figuras malignas. En su explicación, la práctica está relacionada con conocimientos ancestrales y con la manera en que una persona utiliza las energías.
Publicidad
Puedes leer: Esto es lo que ocurre cuando guardas en casa las cenizas de un familiar fallecido
Durante la entrevista, también explicó que dentro de estas prácticas existen diferentes formas de magia y que cada una puede tener una intención distinta. “Sí existe la brujería, existe la magia negra, la magia blanca y la magia gris”, afirmó.
¿Cuál es la diferencia entre una bruja blanca, negra y gris?
Al explicar las diferencias entre estas categorías, Ayda Valencia señaló que el punto clave no está únicamente en la práctica, sino en el propósito con el que se realiza. “¿Cuál es la diferencia entre ellas? La intención”, afirmó.
De acuerdo con su explicación, la magia blanca está relacionada con una intención de bienestar, protección y armonía, procurando no causar daño a otros seres. En este caso, el conocimiento se orienta hacia propósitos considerados positivos.
Publicidad
Puedes leer: Médium Ayda Valencia sobre juegos como la Ouija y Charlie Charlie: "Portales abiertos"
La magia negra, por otro lado, estaría vinculada con intenciones negativas o destructivas dirigidas hacia otras personas. En este punto, la finalidad con la que se utiliza la energía es la que marca la diferencia frente a otras formas de práctica.
Publicidad
En cuanto a la magia gris, la ubicó en un punto intermedio entre las dos anteriores. Allí pueden mezclarse diferentes intenciones, por lo que no tendría una orientación completamente positiva ni necesariamente una finalidad totalmente negativa.
¿Los pensamientos también pueden hacer brujería?
Durante la entrevista, la médium sorprendió al explicar que, desde su perspectiva, no siempre es necesario realizar un ritual para generar una energía negativa hacia otra persona: “El hecho de que yo le desee algo malo a alguien, yo ya ahí estoy haciendo brujería”. Resaltando cómo los pensamientos y las intenciones pueden influir en la energía que una persona proyecta.
La conocedora puso como ejemplo pensamientos relacionados con desearle dificultades a alguien o querer que las cosas no le salgan bien. Para ella, mantener este tipo de deseos también representa una forma de proyectar una intención negativa.
Publicidad
Por eso, su explicación se centró en la importancia de identificar qué existe detrás de cada acción o pensamiento. Para Ayda, la energía sería neutral, mientras que la intención de quien la utiliza es la que determina hacia dónde se dirige y qué tipo de práctica representa.
Mira la entrevista completa:
Publicidad