La base fundamental de la vocación artística de Dany Hoyos se remonta a su infancia y a la convivencia con su abuela paterna, Leonila González.
Según relató el propio humorista en El Klub de La Kalle, ella es la mujer que más ha amado en toda su vida después de su madre, hasta el punto de considerarla la gran gestora de su carrera.
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Cuando Dany era apenas un niño, su abuela fue la primera en detectar su talento para entretener y hacer reír a los demás.
Durante las reuniones y fiestas familiares, Leonila contrataba o pagaba el equipo de sonido, sentaba al pequeño Dany en una silla frente a los asistentes y le ordenaba hablar activamente.
Ella le decía: "Hable, que usted habla muy charro". Mientras todos los presentes se reían con las ocurrencias del niño, su abuela se dirigía a los invitados con una frase premonitoria: "Oiga, véanlo en este momento porque ahora es gratis".
Dany Hoyos guarda un aprecio incalculable por la visión de su abuela, afirmando que todo lo que conserva en su memoria creativa proviene de lo que vivió a su lado. De hecho, confesó abiertamente que Leonila es la única persona a la que siente que le debe la escritura de un libro completo.
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¿De quién era el famoso saco blanco y negro que usa Suso el Paspi?
Una de las revelaciones más sorpresivas de la entrevista en El Klub de La Kalle estuvo relacionada con el vestuario más icónico de la televisión colombiana: el saco tejido de cuadros blancos y negros que caracteriza a Suso el Paspi.
Lejos de ser una prenda confeccionada por un diseñador de vestuario o comprada en una tienda de comedia, la prenda perteneció originalmente a su abuela Leonila.
Ella misma se lo regaló a Dany años antes de consolidar su reconocimiento nacional. La historia adquirió un matiz particular cuando a Leonila le diagnosticaron Alzheimer.
Dany recordó que, en medio de la progresión de la enfermedad, su abuela observaba la televisión en casa y, al ver las transmisiones de Suso el Paspi, llamaba extrañada a su tía Doris diciéndole: "Doris, ese muchacho qué hace con el saco mío en televisión".
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Cuando sus familiares intentaban aclararle la situación explicándole que el humorista en pantalla era en realidad su nieto Dani, el hijo de Alberto, la abuela respondía con gracia y firmeza:
"Ese no es mi rey porque mi rey tiene los dientes muy lindos y ese muchacho es mueco... recupéreme ese saco, ese muchacho se robó mi saco".
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¿Cómo vivió Dany Hoyos el Alzheimer de su abuela Leonila González?
Leonila González falleció hace una década, el 25 de marzo, tras enfrentar las etapas severas del Alzheimer. A pesar del deterioro progresivo de su memoria, Dany Hoyos compartió en El Klub de La Kalle que aprendió a disfrutar y valorar cada instante junto a ella.
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Mientras que para muchas personas resulta complejo lidiar con el olvido de un ser querido, el comediante disfrutaba sentarse a su lado a escuchar las mismas historias una y otra vez.
El padecimiento de su abuela estaba acompañado de breves e inesperados momentos de lucidez. Dany rememoró el día en que llegó muy afanado a visitarla, pidiendo rápidamente el almuerzo porque tenía compromisos pendientes.
Al preguntarle: "Mita, cuénteme usted cómo conoció a mi abuelo", ella lo miró fijamente y le contestó: "Ni usted tiene tiempo para escuchar ni yo memoria para contarle".
Ese instante le sirvió al artista para frenar su ritmo acelerado y dedicarle tiempo de calidad.
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La música también desempeñó un papel determinante en el manejo de su condición. Aunque Leonila había olvidado a la mayoría de las personas, aún recordaba y cantaba una pieza musical específica que su nieto le entonaba con frecuencia.
Asimismo, Dany solía jugarle a que él era un toro —debido a que al padre de su abuela lo había matado un toro en su juventud— para reconectarla con recuerdos felices de su infancia.
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Finalmente, como muestra del profundo vínculo que los unió, Leonila le dejó como única herencia familiar un baúl antiguo con más de 100 años de historia, heredado desde la bisabuela.
En dicho baúl, que hoy guarda Dany junto a los pasaportes de su abuela, la matrona custodiaba cobijas pesadas, sacos para protegerse del frío, fotos y papeles personales.