Una cascada de más de 80 metros, cuevas, puentes suspendidos sobre el bosque y una formación rocosa cuya silueta recuerda a la película El Rey León hacen parte de los atractivos naturales de Santa Sofía, Boyacá, donde el ecoturismo y la aventura van de la mano.
Estos atractivos se encuentran puntualmente en los parques 'Paso del Ángel' y Ecoparque 'El Hayal', que trabajan de la mano y combinan experiencias de aventura con recorridos para contemplar el paisaje y conocer la riqueza ambiental del territorio.
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La propuesta turística, que se renueva constantemente, suma una nueva atracción: Surf en el Aire, una experiencia que permite deslizarse sobre una tabla suspendida frente a un cañón, a más de 70 metros de altura. La actividad se desarrolla en Paso del Ángel y comienza con 11 desafíos aéreos antes de llegar al tramo de deslizamiento.
La novedad se integra a una oferta que busca atraer a visitantes interesados tanto en las actividades de altura como en los espacios naturales. Los dos parques hacen parte de un mismo proyecto turístico, aunque tienen propuestas diferenciadas: Paso del Ángel se concentra en los desafíos de aventura, mientras que El Hayal ofrece recorridos relacionados con el agua, el bosque y la contemplación.
Una cascada de más de 80 metros y la piedra de El Rey León en El Hayal
A unos cinco kilómetros de Paso del Ángel, en la vereda Salitrillo, por la vía que comunica a Santa Sofía con Gachantivá, se encuentra el Ecoparque El Hayal. El lugar abrió sus puertas en 2025 con el propósito de complementar las actividades de aventura con experiencias de contacto con la naturaleza y protección ambiental.
Uno de sus principales atractivos es la Cascada Sagrada, una caída de agua de más de 80 metros que forma parte del paisaje del parque. Según la descripción del lugar, las condiciones cambian de acuerdo con la temporada: durante los periodos de lluvias, el caudal es protagonista, mientras que en épocas más secas puede quedar expuesta parte de la zona rocosa.
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Detrás de la cascada se encuentra otra formación que llama la atención de los visitantes: las Piedras del Rey León. Su silueta, que evoca la imagen popularizada por la película animada, se levanta sobre el valle y funciona como un balcón natural desde el que se aprecia el entorno.
El parque también cuenta con senderos para caminar junto a la quebrada La Cruz, recorrer el bosque y observar el paisaje desde diferentes alturas. Actualmente, su oferta se organiza en dos recorridos principales: el Sendero de Agua, que comprende la cascada y la cueva, y el Sendero Quinto Elemento, que incluye un puente sobre las copas de los árboles y la Escalera al Cielo.
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Puentes suspendidos y una escalera al cielo
Entre las experiencias más llamativas de El Hayal está el Sendero Aéreo, que incluye un puente tibetano de 162 metros de longitud. El recorrido permite atravesar una zona boscosa desde las alturas y observar el paisaje desde una perspectiva diferente a la de los senderos tradicionales.
Otra de las estructuras es la Escalera al Cielo, un recorrido elevado sobre la quebrada La Cruz, con vistas a la cascada y a las formaciones rocosas. La información entregada por el parque describe una longitud de aproximadamente 220 a 234 metros y una altura cercana a los 80 metros sobre la quebrada.
El mirador de las Águilas completa el recorrido con una panorámica del bosque, la caída de agua, el puente y la escalera. El nombre hace referencia a una pareja de águilas paramunas que habita en libertad en la zona y se encuentra en reproducción activa.
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La presencia de estas aves también inspiró parte de la propuesta del ecoparque, que busca vincular la experiencia turística con la observación de la fauna y la memoria cultural del territorio. La cascada se encuentra en una zona identificada como antiguo asentamiento muisca, un elemento que forma parte del relato patrimonial con el que se presenta el lugar.
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Dos parques para combinar adrenalina y naturaleza
Mientras El Hayal se orienta a recorridos de observación y conexión con el entorno, Paso del Ángel reúne 23 desafíos de aventura en la montaña. Su oferta incluye senderos aéreos y actividades como las Bicis por las Nubes, que permiten recorrer tramos suspendidos entre formaciones rocosas y vegetación.
Con el Surf en el Aire, el parque Paso del Angel incorpora una experiencia que combina destreza y altura. De acuerdo con Carolina Bustos, gerente general de los parques, el objetivo del proyecto es integrar la aventura con la conservación del territorio. Bajo esa perspectiva, visitar ambos parques permite organizar una jornada que combine actividades físicas, recorridos por el bosque y pausas para observar el paisaje.
“Hemos logrado construir un turismo transformador y sostenible, por eso la invitación es a vivir la naturaleza desde dos fuerzas opuestas y complementarias: Naturaleza Extrema y Contemplación Extrema. Las personas pueden caminar en el Paso del Ángel por el filo de la montaña entre cañones con paredes de roca kárstica muy empinadas, cruzar senderos aéreos sobre el bosque, pedalear en las Bicis por las Nubes, suspendidos entre roca, agua, viento y altura y, en el Ecoparque El Hayal, disfrutar de la maravillosa Escalera al Cielo, que lleva al visitante a contemplar la naturaleza de una manera diferente”, puntualizó Carolina Bustos.
Conservación ambiental y turismo en Santa Sofía
La iniciativa comenzó hace 13 años como un proyecto de recuperación ambiental junto con la comunidad. Según sus responsables, el trabajo ha permitido proteger 52 especies nativas y sembrar más de 6.000 árboles.
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La conservación también forma parte de la apuesta de El Hayal, que busca proteger el entorno de la cascada y el hábitat de las aves que viven en el área. El desafío consiste en mantener el equilibrio entre la llegada de visitantes, el desarrollo de actividades turísticas y el cuidado de los ecosistemas.
La ubicación de estos espacios amplía las alternativas para quienes recorren Boyacá, un departamento en el que Villa de Leyva concentra buena parte del reconocimiento turístico. Santa Sofía ofrece otra posibilidad para explorar la región mediante caminatas, paisajes de montaña y actividades al aire libre.
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La visita también puede dinamizar otros servicios del entorno, como el transporte, la alimentación y las actividades ofrecidas por habitantes de la zona. Para que ese crecimiento sea sostenible, la planificación turística debe ir acompañada de medidas de seguridad, conservación y participación comunitaria.
Así, entre la cascada, las cuevas, las formaciones rocosas y los recorridos suspendidos sobre el bosque, Santa Sofía busca consolidar una propuesta que no se limita a la adrenalina: también invita a descubrir el paisaje boyacense y la importancia de protegerlo.