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¿Realmente tienes que lavar el arroz antes de cocinarlo? Expertos dan una respuesta

El procedimiento al que se somete un alimento antes de su preparación puede modificar muchas de sus características e incluso influir en la forma en que se cocina.

Manos lavando y enjuagando granos de arroz blanco en un recipiente con agua sobre un fregadero de cocina para eliminar el almidón.
Enjuagar los granos reduce la acumulación de almidón superficial y ayuda a obtener un arroz más suelto
Foto: imagen realizada con Google Flow

Enjuagar el arroz antes de prepararlo es una costumbre cotidiana en muchos hogares de Colombia, aunque pocas personas conocen con exactitud cuáles son sus efectos reales. Mientras algunos afirman que es importante para mejorar la textura, otros lo asumen simplemente como una tradición.

Tanto es así que, según Fedearroz, el 98 % de las familias colombianas incluye este cereal en su dieta habitual. Además, la entidad señaló que Bogotá, Antioquia y Valle del Cauca son algunas de las regiones donde más se consume.

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De acuerdo con investigaciones citadas por Live Science y explicadas por Evangeline Mantzioris, nutricionista de la Universidad de Australia Meridional, uno de los principales efectos de lavar el arroz es retirar parte del almidón presente en el grano. Al mojarlo, este componente se hace visible como una “turbidez blanquecina característica en el agua de enjuague”.

La importancia de lavar el arroz antes de cocinarlo

Por otro lado, un trabajo publicado en 2019 analizó variedades como el arroz glutinoso, el de grano medio y el jazmín. La investigación sometió cada tipo a diferentes cantidades de lavados y concluyó que “el número de lavados no modifica de forma relevante la pegajosidad ni la dureza de los granos una vez cocidos”.

De acuerdo con Mantzioris, este comportamiento está relacionado con la variedad del cereal y con componentes como la amilopectina, que se libera durante la cocción y contribuye a definir la consistencia final.

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A pesar de que el enjuague no transforma de manera significativa la textura del arroz, sí puede ofrecer algunos beneficios relacionados con la seguridad alimentaria. En The Conversation, Mantzioris cita un estudio que encontró que “el lavado logra eliminar hasta el 90 % del arsénico bioaccesible”, un compuesto que puede representar un riesgo para la salud.

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Una persona lavando el arroz
Imagen de referencia de una persona lavando una coca de arroz
Foto: imagen de Google Flow

Por otro lado, un análisis publicado en 2021 evidenció que el lavado con agua puede disminuir entre un 20 % y un 40 % la presencia de microplásticos en algunas presentaciones de arroz crudo e instantáneo.

En resumen, lavar el arroz antes de cocinarlo no garantiza que los granos queden completamente sueltos al servirlos, pero puede contribuir a reducir la presencia de algunos contaminantes e impurezas.

¿Por qué se recomienda lavar el arroz antes de cocinarlo?

El lavado del arroz se recomienda principalmente para retirar impurezas y reducir la presencia de algunas sustancias que pueden encontrarse en el cereal, como determinados contaminantes y partículas.

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Según los análisis revisados por Mantzioris, este proceso puede contribuir a eliminar parte de estas sustancias, lo que representa un beneficio relacionado con la seguridad alimentaria.

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Además, el enjuague permite retirar partículas indeseadas antes de iniciar la preparación del alimento en el hogar. Sin embargo, aunque esta práctica puede modificar algunos aspectos del proceso de cocción, no necesariamente produce cambios drásticos en la textura final del arroz.

¿Cómo lavar el arroz?

Para lavar el arroz de forma exacta, tienes que medir el grano y colóquelo en un tazón hondo. Además que cubre por completo con agua fría y remueva con la punta de tus dedos haz círculos suaves durante treinta segundos. Este movimiento hará que se desprenda el almidón superficial de la cutícula sin fracturar los granos.

Posteriormente, drena el líquido usando un colador y repite este ciclo exacto de tres a cuatro veces continuas. Sabrás que el proceso terminó cuando el agua decantada sea 100% cristalina, garantizando que el arroz no se pegará y quedará perfectamente suelto al cocinarse.