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Encuentran sin vida a pareja de abuelitos en Suba; cámara grabó a presunto responsable

Mientras el CTI analiza las cámaras, surgen dudas sobre si el desorden fue real o un plan para despistar, ya que hasta el celular de don Guillermo seguía en el bolsillo de su chaqueta.

Encuentran sin vida a pareja de abuelitos en Suba; cámara grabó a presunto responsable
Encuentran sin vida a pareja de abuelitos en Suba; cámara grabó a presunto responsable
Foto: Caracol Noticias

La cotidianidad del barrio Aures, en la localidad de Suba, se detuvo de golpe este fin de semana. En una vivienda donde los días transcurrían entre el movimiento de un negocio familiar de saltarines y la tranquilidad de los años, ocurrió algo que nadie logra explicar todavía.

Guillermo Alberto Anzola, de 72 años, y su esposa Gloria Isabel Guerrero, de 66, fueron hallados sin vida en el lugar que habitaron por más de tres décadas, así informó Noticias Caracol.

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Lo que parecía un caso cerrado por las circunstancias iniciales, se ha transformado en un rompecabezas lleno de piezas que no terminan de encajar.

Todo comenzó a tomar un color extraño cuando un allegado a la familia decidió revisar, desde su teléfono celular, las imágenes de la cámara de seguridad instalada dentro de la residencia.

Al observar la pantalla, el yerno de la pareja notó un movimiento inusual: un hombre desconocido salía de la propiedad.

El sujeto no solo intentaba ocultar su identidad con un trapo o pasamontañas, sino que llevaba puesta una gorra que pertenecía a don Guillermo.

Esta alerta temprana movilizó a la hija de la pareja, quien al llegar con las autoridades se encontró con una escena difícil de procesar.

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Al entrar a la casa, el panorama era confuso. Las habitaciones estaban en un desorden total, con ropa y cobijas esparcidas por el suelo.

Sin embargo, a pesar del aparente caos, los objetos de valor seguían allí. Los celulares de ambos estaban en la vivienda; incluso, el de don Guillermo permanecía guardado en el bolsillo de su chaqueta.

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Para los investigadores, este detalle es fundamental, ya que sugiere que el desorden pudo ser provocado para despistar y simular una situación de robo que, en realidad, no parece haber ocurrido de esa forma.

Don Guillermo, a quien sus vecinos recuerdan como un hombre trabajador, era un paciente terminal con movilidad reducida.

Fue encontrado cerca del bastón que usaba para apoyarse, mientras que su esposa, doña Gloria, estaba en otra habitación bajo una cobija.

La pareja era muy conocida en el sector por su empresa de saltarines, una actividad que los mantenía activos y en contacto constante con la comunidad.

Sus allegados aseguran que no tenían problemas económicos conocidos ni habían mencionado amenazas previas, lo que aumenta el misterio sobre quién querría irrumpir en su hogar.

Dentro de esta historia aparece otra figura que las autoridades han escuchado con atención.

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Se trata de la expareja de la hija de las víctimas, quien vivía en la misma casa desde finales del año pasado.

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Según el relato de la mujer, ella había terminado esa relación tras años de incidentes por comportamiento agresivo, pero su madre, doña Gloria, le había arrendado una habitación al hombre por un valor mensual de 250.000 pesos.

Aunque este hombre entregó una declaración juramentada asegurando que no estaba en el domicilio en el momento de los hechos, su presencia habitual en la vivienda es un elemento que el CTI de la Fiscalía mantiene bajo análisis.

El ambiente en Suba es de una tensa espera. La familia, mientras se prepara para darles el último adiós, exige que la investigación avance con rapidez para identificar al hombre captado por la cámara.

Las grabaciones ya están en manos de expertos que buscan determinar si el sujeto de la gorra actuó solo o si hubo alguien más detrás de este suceso que ha dejado a un barrio entero buscando respuestas en medio del silencio de una casa que, hasta hace poco, estaba llena de vida.