Carlos Vargas sorprendió a miles de personas al compartir uno de los episodios más delicados de su infancia. El reconocido presentador de La Red, programa de entretenimiento de Caracol Televisión, reveló que cuando era niño estuvo frente a Luis Alfredo Garavito sin imaginar quién era realmente aquella persona que intentó ganarse su confianza.
Puedes leer: Imitador de Garavito al que 'La bestia' le enseñó cómo comportarse; "Se sentía orgulloso"
La historia salió a la luz durante una conversación en la emisora Vibra, donde el comunicador recordó un momento que permaneció guardado en su memoria durante muchos años.
Lo que parecía un recuerdo aislado de su niñez tomó una dimensión completamente distinta cuando, siendo adulto, observó un informe periodístico sobre la forma en que Garavito se acercaba a los menores.
Según contó Vargas, al ver los detalles del caso y escuchar las descripciones sobre las estrategias que utilizaba este hombre para acercarse a los niños, una imagen de su pasado regresó de inmediato. En cuestión de segundos recordó una escena ocurrida en Cartago, Valle del Cauca, cuando apenas era un menor de edad.
El encuentro que nunca olvidó Carlos Vargas
De acuerdo con el relato del presentador, todo ocurrió a la salida del colegio. Mientras caminaba, notó a un hombre observándolo desde una vivienda detrás de una reja. En ese momento no había razones para sospechar nada extraño, pero aquella escena quedó grabada en su memoria.
Publicidad
Vargas explicó que el hombre llamó su atención de manera discreta. Después salió de la vivienda y se acercó rápidamente. Años después entendió que esa cercanía no había sido casual.
El presentador recordó que la persona comenzó a hablarle con aparente amabilidad y utilizó una historia que parecía convincente para un niño. Según contó, le dijo que su padre le había encargado entregarle un loro como sorpresa y que debía acompañarlo para recogerlo.
Publicidad
Con una cercanía calculada, Garavito soltó el anzuelo: “Su papá me encargó un loro para que te diera de sorpresa, pero no le digas nada, camina yo te llevo hasta mi casa para entregártelo”.
La promesa del ave despertó la curiosidad del pequeño Carlos, quien decidió caminar junto a él. Durante el trayecto, aquel hombre continuó hablando y mencionando aspectos relacionados con sus padres, algo que ayudó a generar confianza.
“Entonces yo comencé a caminar con él, y me comenzó a enredar”, recordó Vargas durante su relato.
La intuición que cambió todo
Mientras avanzaban por las calles de Cartago, el niño empezó a notar que se alejaba cada vez más de los lugares conocidos. Poco a poco el entorno comenzó a cambiar y la sensación de tranquilidad desapareció.
Fue entonces cuando apareció una alerta interna que terminó siendo decisiva. Carlos recordó las recomendaciones que había escuchado en casa y empezó a sentir que algo no estaba bien.
Según explicó, cuando manifestó dudas, el hombre reaccionó de una manera que en ese momento pareció normal, pero que con el paso de los años entendió de otra forma. Le sugirió regresar a casa y preguntarle a su mamá si realmente debía acompañarlo.
Publicidad
Puedes leer: El día que la vida de Rafael Poveda estuvo en riesgo ante un preso; lo alcanzó a amarrar
Publicidad
Aquella respuesta terminó siendo la oportunidad perfecta para tomar una decisión.
Carlos optó por regresar. El miedo que sentía en ese instante fue más fuerte que la curiosidad por conocer la supuesta sorpresa que le habían prometido.
Al llegar a casa, recibió un fuerte llamado de atención por haber conversado con una persona desconocida. Aunque en ese momento no comprendió completamente la importancia de lo ocurrido, con los años entendió que aquellas advertencias familiares fueron fundamentales.