Sam Simon, uno de los hombres que estuvo detrás del éxito de Los Simpson, recibió una noticia que cambió por completo sus planes de vida. En 2012 fue diagnosticado con cáncer de colon en etapa avanzada y los médicos le dieron un pronóstico que, inicialmente, apuntaba a que tendría apenas unos meses de vida.
Frente a ese escenario, el escritor y productor tomó una decisión que terminó convirtiéndose en una parte importante de su legado: comenzó a destinar su enorme fortuna a diferentes organizaciones benéficas, con especial interés en aquellas dedicadas a la protección de los animales y otras causas sociales.
El cocreador de Los Simpson decidió entregar su fortuna a causas benéficas
Simon había construido una importante riqueza gracias a su extensa carrera en televisión y, particularmente, por su participación en la creación y desarrollo de Los Simpson. Aunque dejó de trabajar directamente en la serie en la década de los noventa, continuó recibiendo importantes ingresos relacionados con su trabajo en el programa.
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Cuando conoció su diagnóstico, decidió que quería utilizar esos recursos de una manera diferente. El productor destinó buena parte de su patrimonio a organizaciones que consideraba importantes, entre ellas entidades dedicadas al rescate y bienestar de animales.
Una de las principales beneficiarias fue la Sam Simon Foundation, organización creada para ayudar a animales y que también desarrolló programas relacionados con perros de servicio. Simon también apoyó a otras organizaciones vinculadas con la protección animal, la alimentación y diferentes causas humanitarias.
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Su decisión no estuvo motivada únicamente por la intención de dejar una herencia. En entrevistas concedidas durante los últimos años de su vida, Simon explicó que encontraba una satisfacción especial al ver cómo los recursos destinados a los animales podían cambiar sus condiciones de vida.
El escritor incluso relató que una de las experiencias que más lo impactaba era observar a perros que habían pasado gran parte de su vida en condiciones difíciles y que posteriormente podían disfrutar de espacios abiertos y recibir cuidados.
Aunque inicialmente los médicos habían estimado que le quedaban entre tres y seis meses de vida, Simon consiguió superar ampliamente ese pronóstico. Continuó viviendo durante varios años después del diagnóstico y pudo ver parte del impacto que tuvieron las donaciones que había decidido realizar.
En 2014, medios estadounidenses reportaron que su patrimonio destinado a obras benéficas rondaba los 100 millones de dólares. Para entonces, Simon seguía hablando públicamente de su enfermedad y de la decisión que había tomado respecto a su dinero.
El cocreador de Los Simpson también aseguró que, pese a las dificultades que enfrentaba por su enfermedad, se sentía acompañado por personas que lo querían y lo cuidaban. Para él, esa etapa terminó teniendo un significado diferente al que inicialmente imaginó cuando recibió el diagnóstico.
Sam Simon murió en marzo de 2015, a los 59 años, a causa del cáncer colorrectal. Sin embargo, el trabajo que había realizado antes de su muerte permitió que una parte importante de su patrimonio continuara destinada a las causas que había elegido.
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Su historia terminó convirtiéndose en uno de los capítulos más particulares de la vida de una de las figuras que ayudaron a construir el fenómeno televisivo de Los Simpson. Más allá de su trabajo en la pantalla, Simon dejó un legado filantrópico que continuó después de su muerte y que estuvo especialmente ligado a su preocupación por el bienestar de los animales.
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