El intérprete de vallenato romántico Hebert Vargas en una entrevista exclusiva para El Klub de La Kalle, recordó situaciones de riesgo que le tocó sortear a lo largo de su trayectoria.
Aunque hoy promociona con éxito su álbum Bohemio, no olvida los momentos en que su vida estuvo en la cuerda floja, especialmente durante las épocas difíciles de orden público en Colombia.
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Hebert explicó que, en el pasado, realizaba muchas fiestas privadas donde a veces no sabía exactamente a dónde llegaría a trabajar. En uno de esos eventos, la tensión entre los músicos y el público escaló a un nivel impensable, dejando una marca imborrable en su memoria.
¿Qué pasó en la parranda donde Hebert Vargas casi pierde la vida?
El incidente ocurrió en una zona del Eje Cafetero. Hebert relató que ese día había tenido problemas con la puntualidad de algunos integrantes de su agrupación, a quienes calificó como "tercos".
Tras llamarlos varias veces por micrófono para que iniciaran la presentación, uno de los invitados a la fiesta, que estaba bajo los efectos del alcohol, tomó la situación de forma personal.
La situación se salió de control rápidamente. "Vi que pasó una silla... al lado, tirándosela a ellos (los músicos)", recordó Hebert. Al intentar mediar y defender a su equipo diciendo que los problemas con su grupo los resolvía él mismo, el agresor reaccionó de forma violenta.
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"Cogió la pistola y pa, pa, pa... me hizo unos tiros a los pies", confesó el cantante en los micrófonos de La Kalle.
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¿Por qué le dispararon a Hebert Vargas en pleno concierto?
El ataque fue el resultado de una mezcla de tragos y una malinterpretación de la autoridad de Hebert sobre su banda. El artista detalló que el hombre estaba muy borracho y, tras el altercado verbal, decidió accionar su arma directamente hacia el suelo donde Hebert estaba parado.
"Donde un tiro de eso rebote, me pega y me daña", reflexionó con seriedad.
Tras los disparos, la parranda terminó de inmediato. Curiosamente, el agresor pareció arrepentirse instantes después debido a su estado de embriaguez.
"El tipo me entregó el arma como arrepentido... yo cogí y tiré esa arma", relató Vargas. Al día siguiente, el hombre intentó localizarlo incansablemente para pedirle disculpas. A pesar de la gravedad del asunto, Hebert decidió no guardar rencor:
"Yo vi la desesperación... yo no soy rencoroso, no me pasó nada". Para el cantante, el hecho de estar vivo es una muestra de protección divina, pues es un hombre de mucha fe que reza sagradamente todas las noches.