El aumento ya es un hecho. Desde este 1 de mayo, el precio de la gasolina en Colombia vuelve a subir y el ajuste se empieza a sentir desde el primer día en estaciones de servicio de todo el país.
El anuncio lo hizo el ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien confirmó que el galón de gasolina corriente tendrá un incremento de $400. La medida llega en medio de un contexto económico que busca mantener el equilibrio fiscal y ajustar cuentas que vienen arrastrándose desde hace varios años.
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Con este cambio, el promedio nacional pasa de $15.449 a $15.849 por galón. Es decir, llenar el tanque ahora cuesta un poco más, especialmente en ciudades donde el precio ya venía alto.
El ajuste no cayó solo. Se dio luego de la más reciente reunión del Banco de la República, donde también se decidió mantener la tasa de interés en 11,25%. En ese escenario, el aumento del combustible se presentó como una decisión necesaria dentro de la estrategia económica del Gobierno.
¿Y cómo quedan los precios en las principales ciudades?
Villavicencio encabeza la lista con el valor más alto del país, alcanzando los $16.391 por galón. Le siguen Cali, con $16.300, y Bogotá, donde el precio llega a $16.291. Estas ciudades suelen ubicarse en la parte alta del ranking por temas logísticos y de distribución.
En Medellín, el galón sube a $16.211, mientras que en Bucaramanga queda en $16.049. Barranquilla no se queda atrás, con un precio de $15.924, y Cartagena registra $15.881 por galón, mostrando también un ajuste que impacta el día a día.
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En contraste, hay ciudades donde el valor sigue siendo más bajo. Pasto marca uno de los precios más económicos con $13.887, y Cúcuta se mantiene en $14.265. Estas diferencias responden a dinámicas propias de cada región, especialmente por su cercanía a zonas de frontera.
Este aumento no es un caso aislado. Se suma al ajuste que ya se había aplicado el 1 de abril, cuando el galón subió $375. En ese momento, el comportamiento del petróleo internacional, especialmente el Brent, ya venía presionando los costos.
De acuerdo con la Comisión de Regulación de Energía y Gas, estos incrementos hacen parte de una estrategia para alinear los precios internos con el mercado global. La idea es reducir la brecha que existe entre lo que cuesta realmente el combustible y lo que se paga dentro del país.