Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Entérate de lo más reciente en el mundo del entretenimiento al activar las notificaciones.
Tal vez más tarde
Quiero recibirlas

Publicidad

Así fue cómo María Consuelo Córdoba fue atacada con ácido: "Por quedarme"

A sus 58 años, tras sobrevivir a decenas de cirugías reconstructivas y vivir en condiciones de extrema vulnerabilidad, esta mujer chocoana solicita acceder al derecho a morir dignamente.

María Consuelo Córdoba: la dolorosa historia del ataque con ácido y su petición de eutanasia
María Consuelo Córdoba: la dolorosa historia del ataque con ácido y su petición de eutanasia
Foto: Redes sociales y Caracol Tv

La historia de María Consuelo Córdoba, una mujer de 58 años originaria de Istmina, Chocó, conmovió a toda Colombia. Tras cumplirse 26 años de una agresión que transformó su realidad por completo, María Consuelo ha tomado la determinación pública de solicitar la eutanasia.

El dolor acumulado, las limitaciones físicas severas y una profunda crisis económica la han llevado a pedir el acceso al derecho a morir dignamente en el país.

Si quieres comprender las dimensiones de este caso, es necesario remontarse al origen de la tragedia: una agresión motivada por el simple hecho de querer trabajar.

¿Cómo fue el ataque con ácido a María Consuelo Córdoba?

Para entender su situación actual, debes conocer lo que ocurrió en el año 2000, cuando ella llegó a Bogotá desde su natal Chocó en compañía de quien en ese entonces era su pareja. María Consuelo tomó la decisión de quedarse en la capital del país para trabajar y salir adelante.

Sin embargo, el hombre quería regresar al Chocó y se opuso rotundamente a su elección. "Por quedarme", según relata la propia víctima, fue el detonante de la agresión.

Al no aceptar que ella permaneciera en Bogotá para trabajar, el hombre la esperó y, justo en el momento en que María Consuelo abrió la puerta de su vivienda, le lanzó un líquido directamente en el rostro.

Ella recuerda que en un principio no sabía que se trataba de una sustancia corrosiva, ya que el agresor la tenía guardada dentro de una caneca de aguardiente.

Publicidad

La reacción física fue inmediata: al recibir el impacto, sintió un fuerte ardor en la piel y salió corriendo de forma desesperada.

Segundos después, regresó a la casa e intentó echarse abundante agua en la cara para mitigar la quemadura, mientras que el agresor huyó del lugar. Este ataque le causó heridas extremadamente graves, principalmente concentradas en su rostro.

Publicidad

Aunque su testimonio y el cubrimiento periodístico documentaron ampliamente el suceso, hoy en día no se conocen detalles públicos suficientes sobre el desenlace judicial de este caso contra el agresor.

¿Por qué María Consuelo Córdoba solicita la eutanasia tras 87 cirugías?

La agresión sufrida en el año 2000 dio inicio a un larguísimo y doloroso proceso médico que se ha extendido por más de dos décadas.

María Consuelo tuvo que permanecer hospitalizada durante varios años y ha pasado por aproximadamente 87 intervenciones quirúrgicas para tratar las secuelas.

Puedes leer: Reclamó por los desechos de una mascota y terminó denunciando una agresión en Bogotá

A pesar de este enorme desgaste físico, aún requiere procedimientos médicos especializados y cirugías reconstructivas en su rostro que no ha podido costear.

Actualmente, sus condiciones de salud son sumamente complejas: necesita de dos tubos de plástico para poder respirar y debe usar una máscara artesanal con el fin de proteger las zonas afectadas del sol y de las miradas de los transeúntes. A estas dolencias físicas se suma una dura realidad económica.

Publicidad

María Consuelo vive alquilada en una habitación en la localidad de Puente Aranda, en Bogotá, por la cual paga un arriendo mensual de unos 500.000 pesos.

Al no contar con recursos financieros suficientes, se ve obligada a pedir ayuda económica o limosna a los pasajeros en buses y en el sistema TransMilenio para poder costear sus controles médicos, medicamentos y gastos del día a día.

Publicidad

Este desgarrador escenario contrasta con un compromiso que asumió hace unos años. En 2017, durante la visita del papa Francisco a Colombia, María Consuelo tuvo un encuentro privado con el sumo pontífice.

Para esa época, ella ya consideraba solicitar la eutanasia. No obstante, el papa Francisco le pidió que le prometiera que no se aplicaría la inyección y le aseguró que recibiría apoyo en el país para finalizar sus cirugías pendientes.

Ella le dio su palabra. Sin embargo, la mujer afirma que con el paso de los años esa ayuda institucional nunca llegó como se la prometieron y que hoy sus condiciones de vida siguen siendo sumamente difíciles, por lo que ha reiterado con firmeza su deseo de acceder a una muerte digna.

En Colombia, cualquier solicitud de este tipo debe pasar por una rigurosa evaluación médica y cumplir con todos los requisitos legales vigentes dentro del marco constitucional del derecho a morir dignamente.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Salud, entre los años 2020 y 2024 se notificaron un total de 268 casos sospechosos de agresiones con ácido, álcalis o sustancias corrosivas en Colombia.

De esta preocupante cifra, 153 agresiones fueron dirigidas específicamente contra mujeres, evidenciando una clara dimensión de género en este tipo de ataques.

Publicidad