Un problema relacionado con la convivencia en un conjunto residencial de Bogotá terminó en una denuncia por una presunta agresión. Una mujer aseguró que fue atacada por dos vecinas después de haber presentado ante la administración del edificio varias quejas relacionadas con el manejo de una mascota y otras situaciones que, según su versión, estaban afectando la tranquilidad de los residentes.
El caso ocurrió en la localidad de Santa Fe y, de acuerdo con el relato entregado por la denunciante, el conflicto venía de tiempo atrás. La mujer había acudido a la administración para poner en conocimiento diferentes situaciones relacionadas con las zonas comunes y los desechos de una mascota, antes de que se presentara el altercado.
Reclamo por desechos de mascotas habría desencadenado el conflicto entre vecinas
Según contó María Angélica Lizarazo, después de realizar las quejas ante la administración tuvo un encuentro con una de las residentes involucradas. La mujer afirmó que recibió insultos por haber acudido a la administración en lugar de hablar directamente con ellas.
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Posteriormente, siempre de acuerdo con su denuncia, habría aparecido otra mujer, quien presuntamente comenzó la agresión física. Lizarazo aseguró que fue sujetada del cabello y golpeada, mientras la otra persona involucrada le habría propinado patadas.
Su esposo, quien se encontraba algunos pisos más abajo, habría regresado después de escuchar sus gritos de auxilio. La denunciante manifestó que al llegar encontró a las dos mujeres atacándola.
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El episodio habría continuado incluso después de que logró ponerse de pie. Según su relato, una de las presuntas agresoras la señaló de haber maltratado a uno de sus perros. Lizarazo negó esa acusación y aseguró que, al pedir que se demostrara lo dicho, recibió otra patada que provocó que cayera por las escaleras.
La mujer también explicó que las diferencias no surgieron únicamente por un episodio puntual. Según manifestó, anteriormente había reportado ante la administración situaciones relacionadas con una mascota y el manejo de sus desechos en espacios compartidos del edificio.
Entre los inconvenientes que mencionó se encontraba que el animal hacía sus necesidades en zonas comunes y que, en algunas ocasiones, los residuos no eran recogidos oportunamente. Estas situaciones, afirmó, habían generado inconformidad entre algunos habitantes del conjunto.
La administración del edificio habría tomado algunas medidas para intentar controlar los problemas de convivencia. De acuerdo con la denunciante, incluso se instalaron cámaras de seguridad para tener un mayor control sobre lo que ocurría en las zonas comunes.
¿Qué pasó después de la presunta agresión?
Tras el altercado, Lizarazo y su esposo acudieron al CAI del sector y posteriormente regresaron al edificio acompañados por uniformados de la Policía. La mujer afirmó que los agentes pretendían realizar la captura de las dos mujeres en flagrancia.
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Sin embargo, debido a las lesiones que presentaba, decidió priorizar su atención médica. Esa misma noche acudió a un servicio de urgencias para recibir valoración y posteriormente continuó con el proceso ante las autoridades.
Al día siguiente, según explicó, presentó una denuncia ante la Fiscalía por los presuntos delitos de lesiones personales y calumnia. También solicitó una valoración ante Medicina Legal y tramitó una medida de protección ante las autoridades correspondientes.
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La denunciante manifestó que espera que el caso sea investigado y que se establezcan las responsabilidades correspondientes. También expresó su preocupación por la convivencia dentro del conjunto residencial.
El caso vuelve a poner sobre la mesa los conflictos que pueden surgir entre vecinos por situaciones relacionadas con mascotas, zonas comunes y cumplimiento de los reglamentos de propiedad horizontal. Sin embargo, las circunstancias concretas de este caso deberán ser determinadas por las autoridades a partir de la denuncia presentada.