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¿Qué es una Asamblea Nacional Constituyente y cómo funciona en Colombia?

Entender los mecanismos democráticos es fundamental para cualquier ciudadano que desee comprender cómo se transforma el Estado.

¿Qué es una Asamblea Nacional Constituyente y cómo funciona en Colombia?
¿Qué es una Asamblea Nacional Constituyente y cómo funciona en Colombia?
Foto: Gemini

Si alguna vez has escuchado hablar de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), debes saber que no es algo externo a nuestra ley; de hecho, es una figura que la misma Constitución Política de Colombia tiene prevista para reformarse.

Su objetivo principal es introducir cambios fundamentales en la estructura del Estado, sus instituciones y en los derechos y deberes de los ciudadanos, con el fin de adecuar la "Carta Magna" a la realidad del país.

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Según el artículo 374 de nuestra constitución, existen tres caminos legales para modificarla: el Congreso, una Asamblea Constituyente o el pueblo mediante un referendo.

Cuando se opta por la Constituyente, lo que se busca es crear un organismo con la competencia específica de redactar o modificar el texto constitucional durante un periodo determinado. Es, en esencia, una herramienta democrática para marcar el rumbo que seguirá la nación.

Un punto clave que debes tener claro es que, una vez se eligen a los integrantes de la Asamblea, la facultad ordinaria del Congreso para reformar la Constitución queda en suspenso mientras dure el término de funciones de dicha Asamblea.

¿Cómo se convoca y cuál es el trámite legal en Colombia para una constituyente?

Para que tú y el resto de los colombianos lleguen a las urnas a decidir sobre una Constituyente, el proceso debe cumplir con etapas muy estrictas definidas en el artículo 376 de la Constitución. Aquí te detallo el camino técnico que debe seguir:

  1. Aprobación en el Congreso: Tanto el Senado de la República como la Cámara de Representantes deben aprobar una ley por mayoría de sus integrantes. Esta ley no es cualquier documento; debe ser muy clara en cinco puntos: la convocatoria, el número de integrantes de la Asamblea, el sistema de elección, los temas que se tratarán, la fecha de inicio y su período de duración.
  2. Sanción y revisión judicial: Tras ser aprobada por los congresistas, la ley pasa a sanción del Presidente de la República, quien luego debe remitirla a la Corte Constitucional. Esta institución tiene la tarea de revisar si el procedimiento y la norma son constitucionales antes de seguir adelante.
  3. Votación popular: Una vez superados los pasos anteriores, se organiza una votación nacional. El tarjetón electoral debe tener opciones claras de 'Sí' y 'No', además de la lista de temas a tratar.
  4. El censo electoral: Para que la Asamblea sea convocada formalmente, se requiere que el 'Sí' gane y que, además, esos votos representen al menos una tercera parte de los integrantes del censo electoral. Por ejemplo, con el censo actual, se necesitarían aproximadamente 12.988.505 votos a favor para que el pueblo convoque legalmente la Asamblea.

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Si el pueblo aprueba la convocatoria, se debe realizar una nueva jornada de elecciones (que no puede coincidir con ninguna otra) para elegir mediante voto directo a los ciudadanos que integrarán la Asamblea en el número de curules que la ley haya definido previamente.

Es importante que recuerdes que este mecanismo ya ha definido nuestra historia reciente. La actual Constitución que nos rige nació precisamente de una Asamblea Nacional Constituyente instalada el 5 de febrero de 1991.

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En aquel entonces, su propósito fue promulgar una nueva Constitución para reemplazar la que existía desde 1886.

Aquella Asamblea estuvo liderada por una presidencia tripartita y trabajó durante varios meses hasta que, el 4 de julio de 1991, cesó sus funciones al entregar al país el texto constitucional que hoy nos rige y que define los mecanismos para su propia reforma.