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29 de febrero: las curiosidades de un año bisiesto

Seguramente sabes que el 29 de febrero solo está en el calendario cada 4 años, pero ¿te has preguntado por qué? Aquí te explicamos y además te revelamos datos curiosos de esta fecha.

Imagen referencial del calendario en 29 de febrero, año bisiesto
Imagen referencial del calendario en 29 de febrero, año bisiesto
/Foto: Bing Images

El 29 de febrero, esa fecha insólita que surge en el calendario solamente cada cuatro años, guarda consigo una serie de curiosidades que pocos conocen. Más allá de ser simplemente un día adicional en años bisiestos, este día encierra historias y particularidades que vale la pena explorar.

¿Qué son los años bisiestos?

Un año bisiesto es un año que tiene un día extra añadido al calendario para compensar la discrepancia entre el año calendario (365 días) y el año solar (aproximadamente 365 días y 1/4). Este día adicional se inserta en el mes de febrero como el día 29, lo que resulta en un año de 366 días en lugar de los habituales 365.

La necesidad de tener años bisiestos surge del hecho de que la duración real de un año astronómico, es decir, el tiempo que la Tierra tarda en dar una vuelta completa alrededor del Sol, no es exactamente de 365 días, sino un poco más. Para corregir esta discrepancia y mantener el calendario sincronizado con las estaciones, se introduce el año bisiesto aproximadamente cada cuatro años.

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Sin embargo, hay una excepción a esta regla. Los años que son múltiplos de 100 no son bisiestos, a menos que también sean múltiplos de 400. Por ejemplo, el año 1900 no fue bisiesto, pero el año 2000 sí lo fue. Este ajuste más complejo ayuda a mantener una mayor precisión en la sincronización del calendario con los ciclos astronómicos.

Curiosidades

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1. La Paradoja de los Años Bisiestos

Los antiguos egipcios, en su afán por alinear su calendario con las estaciones, marcaron el inicio de una tradición que evolucionaría con el tiempo. Sin embargo, fue Julio César quien introdujo oficialmente los años bisiestos con la reforma del calendario romano en el 45 a.C. El calendario juliano, como se le conoce, estableció el concepto de un año de 366 días, con un día adicional duplicando el 24 de febrero. Este "día que salta", como lo describe la lengua inglesa, dio origen al término "bisiesto".

Con la adopción del calendario gregoriano en 1582, se trasladó el día extra al final de febrero, el día 29. Sin embargo, la complejidad de la órbita terrestre hace que no todos los años múltiplos de cuatro sean bisiestos. Aquellos también divisibles por 100, como 1900 y 2100, no lo son, a menos que sean divisibles por 400.

2. La Edad que Salta

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La actriz francesa Michele Morgan, quien falleció a los 96 años, una vez bromeó sobre el "privilegio de envejecer cuatro veces más despacio que los demás". Esta peculiaridad es compartida por aquellos nacidos un 29 de febrero, una rareza que ocurre con una probabilidad de una entre 1,506.

En la frontera entre Estados Unidos y México, en la localidad de Anthony, Texas, se celebra una fiesta en honor a los nacidos en años bisiestos, convirtiéndola en la capital mundial de estos nacimientos desde 1988.

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3. Propuestas Matrimoniales y Privilegios

En Irlanda, el 29 de febrero es conocido como el "Día del Soltero" o el "Privilegio de Damas". Según una antigua tradición que data del siglo V, las mujeres tienen el derecho de proponer matrimonio a los hombres en esta fecha. La negativa, según la tradición, conllevaba un regalo o, según algunas interpretaciones, una multa.

En 2004, el gobierno irlandés otorgó una prima de 100 euros a los niños nacidos en este día extra para conmemorar el décimo aniversario del Año Internacional de la Familia, declarado por la ONU en 1994.

4. El Boom del Año 2000

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Mientras el mundo se preparaba para la transición al nuevo milenio, las preocupaciones por un posible fallo informático el 1 de enero eran palpables. Sin embargo, fue el 29 de febrero de 2000 el que causó sorpresa y problemas inesperados en sistemas informáticos alrededor del mundo. Desde Bulgaria hasta Japón, pasando por Montreal, diversos servicios se vieron afectados, evidenciando la importancia de la precisión en la programación y el cálculo del tiempo en la era digital.

El 29 de febrero, una fecha aparentemente común en el calendario, se revela como un día lleno de sorpresas y curiosidades, recordándonos la complejidad y la fascinación que encierra el tiempo y sus mediciones en nuestras vidas.

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