En la madrugada del lunes 5 de enero de 2026 se vio abruptamente interrumpida por la fuerza de la naturaleza. El territorio nacional fue testigo de dos eventos sísmicos que, aunque con intensidades distintas, recordaron la vulnerabilidad geográfica de una nación asentada sobre complejas fallas geológicas.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) mantuvo un monitoreo constante tras los reportes que inundaron las redes sociales desde ciudades como Bucaramanga, Medellín y Bogotá.
El primer gran susto ocurrió apenas pasada la medianoche. Exactamente a las 00:35 a. m., un fuerte temblor con epicentro en el municipio de Los Santos, Santander (inicialmente reportado cerca de Piedecuesta), sacudió la región.
Según el boletín actualizado del SGC, este sismo tuvo una magnitud de 4.9 y una profundidad de 146 kilómetros. A pesar de la profundidad, la energía liberada fue suficiente para que los habitantes de Bucaramanga y Medellín reportaran vibraciones en ventanas y objetos que duraron aproximadamente 30 segundos.
La actividad no terminó allí. Un segundo evento telúrico se registró un par de horas después, a las 02:34 a. m., esta vez con epicentro en el municipio de Coello, Tolima.
Este sismo fue de una magnitud menor, 2.8, y se caracterizó por ser superficial, con una profundidad inferior a los 30 kilómetros. Aunque su alcance fue más limitado, ciudadanos en zonas cercanas como Girardot, Cundinamarca, manifestaron haber sentido el movimiento de tierra.
¿Por qué tiembla tanto en Colombia?
La recurrencia de estos fenómenos no es casualidad. Colombia se encuentra ubicada en una zona de alto riesgo sísmico debido a su posición privilegiada, pero geológicamente inestable, dentro del llamado Cinturón de Fuego del Pacífico.
Esta región es responsable de aproximadamente el 80% de los sismos más potentes a nivel global y concentra la mayor cantidad de volcanes en el mundo.
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En el subsuelo colombiano convergen tres placas tectónicas fundamentales: la de Nazca, la Sudamericana y la del Caribe. El choque y subducción constante entre estas placas genera una liberación de energía permanente, especialmente en departamentos como Nariño, Chocó, Caldas y Santander.
De hecho, el municipio de Los Santos es reconocido mundialmente como la segunda zona más sísmica del planeta, lo que explica por qué es el epicentro de gran parte de los reportes diarios.
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Para el ciudadano común, un sismo de magnitud 4.9 puede sentirse "muy fuerte", pero técnicamente la intensidad se mide bajo otros parámetros. En Colombia se utiliza la Escala Macrosísmica Europea (EMS-98) para categorizar los efectos.
- Un nivel 4 se define como "sentido ampliamente", donde las puertas y ventanas vibran visiblemente.
- El nivel 5, catalogado como "sentido fuertemente", implica que objetos pequeños se desplazan y pueden aparecer grietas leves en edificaciones.
- Los daños severos y el colapso de estructuras débiles suelen ocurrir en intensidades superiores a 7.
Afortunadamente, tras los eventos de esta madrugada, las autoridades de Santander y Tolima no han reportado víctimas ni daños estructurales de gravedad, confirmando que, por ahora, el saldo es de mera alarma entre la población.
#SismosColombiaSGC Evento Sísmico - Boletín Actualizado 1, 2026-01-05, 02:34 hora local Magnitud 2.8, Profundidad Superficial (Menor a 30 km), Coello - Tolima, Colombia ¿Sintió este sismo? repórtelo https://t.co/pgC7OC2O7j https://t.co/63pt8nVsSe #Temblor #Sismo pic.twitter.com/yraR8oeJDU
— Servicio Geológico Colombiano (@sgcol) January 5, 2026