Si te has sentido decaído últimamente, es probable que te preguntes si lo tuyo es solo un mal momento o algo más profundo. La depresión es una de las condiciones de salud mental más comunes en la actualidad.
De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó que la depresión pasó a ser la primera causa de enfermedad en el mundo, superando históricamente a las enfermedades del corazón y al cáncer.
Científicamente, este trastorno tiene una explicación biológica. No se trata simplemente de "fuerza de voluntad" o de "querer ser feliz".
Cuando una persona sufre de depresión, se produce una disminución en los niveles de un neurotransmisor llamado serotonina, lo cual impide que la regulación emocional en el cerebro se realice de manera adecuada. Por ello, se requiere un abordaje integral y profesional.
Tres señales de alarma de la tristeza
Para saber si lo que experimentas es una tristeza común o si necesitas ayuda profesional urgente, el médico psiquiatra Diego Vargas, presidente de la Asociación Colombiana de Psiquiatría, mencionó tres señales de alarma fundamentales en El Klub de La Kalle:
- Alteración de la cotidianidad: La primera señal ocurre cuando la persona deja de realizar las actividades académicas, laborales o sociales que habitualmente hacía en su día a día.
- Cambios emocionales persistentes: Observar que la persona experimenta tristeza, llanto frecuente o ansiedad durante la mayor parte del día, de forma constante y todos los días.
- Alteraciones en el sueño y la alimentación: Consiste en comer o dormir mucho más de lo habitual, o por el contrario, comer y dormir mucho menos de lo normal. Si se cumple al menos una de estas tres condiciones, es un indicador claro de que algo está pasando y se requiere atención.
¿Cómo manejar a una persona con depresión?
Apoyar a alguien con este trastorno puede ser un desafío si no eres un profesional, pero puedes convertirte en un puente clave para su recuperación. Lo primero que debes hacer es evitar minimizar sus sentimientos con frases que desestimen su dolor.
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Para abordar a un ser querido con depresión, puedes aplicar las siguientes pautas prácticas recomendadas por especialistas:
- Pregunta directamente: Aborda la situación preguntándole: "¿Qué te pasa?, ¿necesitas ayuda?, ¿consideras que está pasando algo de lo que quieras hablar?". También puedes preguntarle específicamente cómo le gustaría que lo ayudes y qué está sintiendo.
- Reconoce tus limitaciones con empatía: Si no sabes qué decir, sé honesto y dile: "Mira, no sé muy bien por lo que estás pasando en este momento y puede que no alcance a comprender tu tristeza o angustia, pero estoy contigo, quiero ayudarte. Cuéntame cómo te gustaría que te pueda ayudar". A veces, la persona solo necesita un abrazo, ser escuchada o simplemente estar acompañada en silencio.
- Guíala hacia la ayuda profesional: Motívala a buscar una cita médica. La puerta de entrada puede ser un médico general, un psicólogo o un psiquiatra. Recuerda que únicamente los psiquiatras (como médicos especialistas) están autorizados para recetar medicamentos si el caso lo requiere; los psicólogos y los coaches de redes sociales no pueden prescribir fármacos.
Además de la terapia y la medicación, existen herramientas no farmacológicas que puedes sugerir para el día a día, como realizar ejercicio físico de manera paralela (correr, nadar, bailar o montar bicicleta) o practicar ejercicios de respiración lenta (tomar aire contando hasta cuatro, sostenerlo por cuatro segundos y soltarlo en otros cuatro) para reconectar con el cuerpo durante episodios de angustia.
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