La cámara de seguridad marca las 9:07 de la noche del martes 21 de abril. En la imagen, un hombre de 51 años, vestido con sobriedad absoluta en tonos oscuros y una boina negra, sale de una vivienda en el sector de Bulevar Niza, en la localidad de Suba.
Se le ve tranquilo, caminando hacia la vía pública con la seguridad de quien tiene un compromiso pendiente.
Ese hombre era Nuchem Yisrael Eber, un reconocido integrante de la comunidad jasídica de Belz, residente en Brooklyn, Nueva York, cuya visita a Colombia dio un giro que nadie esperaba.
Nuchem no era un turista cualquiera. Su presencia en la capital colombiana respondía a una misión de apoyo espiritual y educativo para grupos religiosos emergentes en la región.
Quienes lo conocían lo describen como un hombre dedicado a su fe, que había llegado a la ciudad no solo para conocer sus paisajes, sino para compartir sus conocimientos.
Sin embargo, tras cruzar el umbral de aquella puerta en el norte de Bogotá, el contacto con su familia se desvaneció por completo, activando una búsqueda que duraría siete intensos días.
Publicidad
La desaparición de Yisrael Eber no pasó desapercibida. De inmediato, organizaciones comunitarias y allegados coordinaron con la Policía Nacional un operativo para dar con su paradero.
Te puede interesar
Su fotografía circuló rápidamente por redes sociales y sectores diplomáticos, mientras la comunidad judía en Nueva York y Bogotá esperaba noticias alentadoras.
Publicidad
El caso escaló hasta llegar a oídos de figuras políticas como la senadora Lorena Ríos Cuéllar, quien se unió al llamado para que el rastro del extranjero no se perdiera en el olvido.
Mientras los días pasaban, los investigadores se centraron en reconstruir la ruta que pudo haber tomado aquel martes por la noche.
Las hipótesis iniciales sugerían que Nuchem podría haber tomado un transporte hacia otra zona de la ciudad para cumplir con su agenda.
Sin embargo, el silencio absoluto de su teléfono y la falta de movimientos en sus cuentas personales empezaron a pintar un panorama grisáceo.
La incertidumbre llegó a su fin el martes 28 de abril, cuando el Instituto Nacional de Medicina Legal confirmó plenamente la identidad de unos restos que habían ingresado a sus instalaciones días antes.
Puedes leer: Él es Nuchem Yisrael, miembro de una comunidad judía hallado sin vida en un closet
Publicidad
La noticia cayó como un balde de agua fría: el cuerpo de Nuchem Yisrael Eber había sido localizado en una situación que desafía la lógica de su habitual rutina espiritual.
Según reportes que han causado gran impacto, el hallazgo se produjo en una zona apartada, específicamente en una calle de la localidad de Bosa, al sur de la ciudad.
Publicidad
Los detalles compartidos por voceros de la comunidad indican que el ciudadano estadounidense fue encontrado dentro de un mueble, un armario que fue abandonado en plena vía pública.
Aunque inicialmente se pensó que el suceso ocurrió en el norte donde fue visto por última vez, las evidencias situaron el desenlace en la periferia de la capital.
Te puede interesar
¿Qué pudo llevar a un maestro espiritual de Brooklyn a terminar en ese sector?
Las autoridades locales apuntan a que Yisrael Eber pudo haber sido interceptado por una banda dedicada al hurto de pertenencias.
Los informes preliminares mencionan que el cuerpo presentaba signos de un evento violento, lo que ha llevado a la Fiscalía General de la Nación a manejar el caso con suma reserva para no entorpecer la captura de los responsables.
Actualmente, se están revisando minuciosamente las rutas de transporte y las cámaras de seguridad que conectan a Suba con el sur de Bogotá, buscando identificar quiénes acompañaron o interceptaron al rabino tras su salida del barrio Niza.
Publicidad
Mientras la justicia avanza, los líderes de su comunidad ya adelantan los trámites necesarios para la repatriación de sus restos a los Estados Unidos. El objetivo es realizar las honras fúnebres en Nueva York, siguiendo las estrictas tradiciones de su fe.
Mira también: Un rabino en Bogotá salió de su casa en Niza y fue encontrado sin vida; cámara lo captó
Publicidad