El proceso judicial contra el exmandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, alcanzó un nuevo hito en las cortes federales de Estados Unidos.
Tras una audiencia celebrada el miércoles 22 de julio de 2026 en Nueva York, el juez Alvin Hellerstein fijó formalmente el inicio del juicio para el 1 de junio de 2027. Maduro, de 63 años, y su esposa, Cilia Flores, de 69, permanecen detenidos en una prisión federal de Brooklyn desde su captura en Caracas el pasado 3 de enero.
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Durante la diligencia, que se extendió por cerca de 18 minutos, Nicolás Maduro compareció vestido con un uniforme caqui de manga corta. Según reportes de agencias presentes en el tribunal, el procesado fue visto más delgado, aunque en aparente buen estado físico y caminando con normalidad.
Esta imagen contrastó con audiencias anteriores, en las que había mostrado dificultades para movilizarse. Por su parte, Cilia Flores también vistió el uniforme caqui de reclusa y llevó el cabello recogido en una coleta.
Ambos siguieron la audiencia junto a sus abogados defensores utilizando auriculares para la traducción. Al ingresar a la sala, Maduro saludó a los presentes y, al finalizar la sesión, sostuvo una breve conversación con su equipo legal antes de ser retirado del tribunal.
En el plano procesal, el exmandatario se declaró no culpable de los cuatro cargos que enfrenta, conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar sustancias alusinogenas, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, y conspiración.
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¿Qué elemento podría cambiar el rumbo del juicio de Nicolás Maduro?
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Uno de los aspectos que, según una tesis jurídica, podría influir en el desarrollo del proceso fue planteado por el abogado Michael Rips en un artículo de opinión publicado en The New York Times, titulado "El caso de Maduro podría estar a punto de dar un giro".
En el texto, Rips sostiene que el Tratado de Extradición suscrito entre Estados Unidos y Venezuela en 1922 obligaría a someter el caso a un arbitraje internacional antes de continuar con el juicio penal.
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Según el abogado, ese convenio establece que cualquier diferencia relacionada con la interpretación o ejecución del tratado debe resolverse mediante un panel arbitral. Debido a que Venezuela denunció que la detención y el traslado de Nicolás Maduro vulneraron el derecho internacional, Rips considera que el juez Alvin Hellerstein podría estar legalmente obligado a suspender el proceso mientras se resuelve ese mecanismo.
Como sustento de su argumento, cita el precedente de la Corte Suprema de Estados Unidos en el caso EE. UU. vs. Rauscher (1886), que limita el procesamiento de una persona cuando ello contraviene las condiciones establecidas en un tratado internacional.
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Sin embargo, hasta el momento esta interpretación corresponde a la postura del abogado y no a una decisión adoptada por el tribunal, por lo que el cronograma judicial continúa sin modificaciones.
El juez federal que lleva el caso contra el depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, propuso este miércoles iniciar el juicio el 1 de junio de 2027, una vez concluyan dos etapas de mociones en las que la defensa buscará que ambos sean reconocidos… pic.twitter.com/cdghJnLf7w
— N+ UNIVISION (@nmasunivision) July 22, 2026
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La Fiscalía prevé entregar la mayor parte de las pruebas no clasificadas el 22 de septiembre y las clasificadas el 15 de noviembre de 2026.
Por su parte, la defensa anunció que presentará mociones de inmunidad para Maduro, argumentando que ostentaba la condición de jefe de Estado al momento de su detención. De prosperar esos recursos, el desarrollo del proceso podría modificarse antes de las siguientes etapas de presentación de pruebas.
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