La última entrevista que la psicóloga Catalina Giraldo Silva concedió a Noticias Caracol quedará grabada en la memoria colectiva del país como un testimonio de amor incondicional, paz y dignidad.
Frente a las cámaras del periodista Juan David Laverde, la joven no reflejó la angustia de los meses de trabas burocráticas. En su lugar, mostró una sonrisa serena y una mirada llena de luz, confesando el inmenso alivio que sentía al saber que su sufrimiento crónico finalmente terminaría.
Su partida no fue el final frío de un hospital, sino un tránsito cobijado por el amor más puro de su hogar.
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Sostenida por el amor de su familia y su perro Lulo
A las 9:05 de la mañana del pasado jueves 9 de julio, la habitación de Catalina se transformó en un santuario de paz.
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Tal como ella lo había planeado meticulosamente, falleció tomada fuertemente de las manos de su madre, Ángela Silva, y de su hermana, Paola. Al borde de la cama, descansaba su perro Lulo, el fiel compañero de cuatro patas que la escoltó sin condiciones durante sus noches más oscuras y que permaneció allí hasta su último aliento.
El lugar recreaba los deseos más profundos de la psicóloga: un suave olor a lavanda inundaba el espacio, mientras que de fondo se escuchaba su canción favorita: LONG & LOST de Florence + The Machine.
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Con una blusa rosada que llevaba la frase en francés “C'est la vie” (Así es la vida), Catalina se despidió de este mundo con la liviandad de quien ha encontrado la calma tras una dolorosa tormenta química y emocional.
El urgente clamor de Catalina
Más allá de su íntima despedida, el legado de Catalina Giraldo se convirtió en una valiosa bandera social. Durante su intervención en Noticias Caracol, hizo un llamado urgente y doloroso a las instituciones: en Colombia se necesita mucha más ayuda y empatía en salud mental.
La psicóloga enfatizó que miles de personas sufren diariamente en silencio ante un sistema que carece de rutas preventivas eficientes y tratamientos integrales.
Con una lucidez conmovedora, aclaró que su batalla por legalizar la Asistencia Médica al Suicidio (AMS) no buscaba promover la muerte, sino garantizar una alternativa médica digna, segura y acompañada para los pacientes con padecimientos refractarios, evitando que sigan ocurriendo tragedias violentas en la clandestinidad.
Su deseo final es que su historia no caiga en el olvido, sino que sirva para dejar apenas la "puertica abierta" hacia un sistema de salud más humano y compasivo.
Las tres batallas invisibles de Catalina Giraldo: Su diagnóstico médico
Detrás de la serena sonrisa de Catalina, se escondía un sufrimiento psíquico devastador provocado por la dolorosa coexistencia de tres condiciones crónicas: trastorno depresivo mayor severo, trastorno límite de la personalidad (TLP) y trastorno de ansiedad.
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Para quienes enfrentan este diagnóstico combinado, el mundo se convierte en un escenario de dolor psíquico intolerable, un sufrimiento emocional tan agudo que se manifiesta como un dolor físico real en el cuerpo que nunca cesa.
La ansiedad mantenía su sistema nervioso en alerta permanente, provocando una fatiga profunda que anulaba su energía vital y su capacidad de sentir bienestar.
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En sus pensamientos, estas enfermedades creaban una desesperanza absoluta y una visión de túnel, donde el futuro se percibía completamente negro.
El TLP, además, intensificaba sus emociones mediante un pensamiento polarizado, convirtiendo las crisis en episodios de angustia extrema que se sentían eternos y sin salida.
Como psicóloga, Catalina comprendía la neurobiología de su cerebro, lo que hacía más desgarradora su lucha científica infructuosa tras agotar más de 40 tratamientos fallidos. Al sufrir un trastorno mental refractario (resistente a la medicina), adquirió la certeza de que su padecimiento era incurable. Esto transformó su derecho a la muerte digna en una decisión meditada para detener un sufrimiento químico que la ciencia ya no podía mitigar.
Si tú o alguien que conoces está pasando por un momento difícil, experimenta un sufrimiento emocional intenso o tiene pensamientos relacionados con el suicidio, recuerda que no estás solo y hay ayuda disponible.
- En Bogotá: Comunícate gratis a la Línea 106 (o escribe al WhatsApp 3007548933), donde profesionales de la salud mental atienden las 24 horas. También puedes marcar a la Línea Púrpura (018000112137) si eres mujer, o a la Línea Calma (018000423614) si eres hombre.
- En el resto de Colombia: Llama gratis a la Línea de Emergencias 123 desde cualquier celular o teléfono fijo. El personal médico especializado activará de inmediato la ruta de atención psicológica de tu respectivo departamento o municipio. También puedes acudir directamente al servicio de urgencias de tu IPS o EPS más cercana.