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¿Qué es suicidio asistido? La solicitud de Catalina Giraldo por padecer trastorno mental

La psicóloga de 30 años, se ha convertido en la primera persona en Colombia en solicitar formalmente un adiós asistido por causas de bienestar mental.

¿Qué es suicidio asistido? La solicitud de Catalina Giraldo por padecer trastorno mental
¿Qué es suicidio asistido? La solicitud de Catalina Giraldo por padecer trastorno mental
Foto: Noticias Caracol

Catalina Giraldo Silva tiene 30 años, es profesional de la psicología y hoy protagoniza un relato que está sacudiendo los cimientos legales de su país.

Ella describe su cotidianidad como una batalla constante contra una pesadez física que se instala en su pecho, una sensación de vacío que le quita el aire y que no le da tregua ni siquiera al cerrar los ojos.

Tras pasar gran parte de su vida adulta enfrentando diagnósticos de bienestar mental como el trastorno depresivo mayor, la inestabilidad límite de la personalidad y una ansiedad que no encuentra nombre exacto, ha decidido levantar la mano para pedir algo inédito: un camino seguro y regulado para su partida final.

Esta joven no ha tomado el camino corto. Su historial clínico es un testimonio de resistencia: ha probado más de 40 combinaciones de fármacos, ha pasado por nueve estancias en clínicas especializadas y se ha sometido a tres ciclos de terapias electroconvulsivas sin encontrar una mejoría que le permita habitar su propia existencia con tranquilidad.

En 2024, tras el fallo del último tratamiento disponible, Catalina llegó a una conclusión personal: para ella, el esfuerzo ha sido suficiente.

¿En qué consiste una solicitud de asistencia médica?

A diferencia de otros procedimientos donde un profesional de la salud toma la acción principal, en la ruta que Catalina busca, el protagonismo es del paciente.

Se trata de una figura de bienestar donde el equipo médico provee los elementos necesarios, pero es la propia persona quien, en pleno uso de su autonomía y bajo supervisión profesional, decide el momento de finalizar su proceso.

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Ella prefiere esta vía porque desea tener el control total sobre su último instante, buscando que sea un evento cuidado, libre de angustias y, sobre todo, transparente.

Sin embargo, el deseo de Catalina se ha topado con una barrera burocrática. Aunque en el año 2022 se abrieron las puertas legales para este tipo de procedimientos en el país, todavía no existe una hoja de ruta clara que explique cómo deben actuar las entidades de salud.

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En noviembre de 2025, su entidad prestadora de salud, Sanitas, le comunicó que no era posible avanzar con su petición debido a que no cuentan con las normas operativas para garantizar que todo se haga bajo los estándares de seguridad requeridos.

Esto ha dejado a Catalina en una especie de "limbo" donde la ley le da la razón en teoría, pero la práctica le cierra el paso.

Lejos de rendirse, la psicóloga ha llevado su caso a los tribunales más altos mediante una acción de tutela. Su objetivo es doble: que se respete su derecho individual a una partida en condiciones de bienestar y que el Estado se vea obligado a reglamentar este proceso para otros que, como ella, atraviesan situaciones de salud resistentes a cualquier terapia conocida.

Su abogado, Lucas Correa, insiste en que este caso podría marcar un antes y un después, permitiendo que las familias no tengan que enfrentar finales traumáticos o clandestinos, sino procesos llenos de compañía y afecto.

El entorno de Catalina ha sido un pilar fundamental en esta travesía. Su madre, María Ángela Silva, ha sido testigo del agotamiento de su hija desde que era una adolescente.

Con una valentía que nace del entendimiento profundo del sufrimiento ajeno, María Ángela apoya la decisión de Catalina. Para ella, ver a su hija en las condiciones actuales no es verla habitar plenamente su vida, y considera que acompañarla en este cierre es el mayor gesto de desapego y apoyo que puede ofrecerle.

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Catalina busca que su madre y su hermana puedan estar a su lado, sosteniendo su mano si ella lo permite, en un entorno seguro.

Define su petición como un acto de consideración hacia ellas, evitando que tengan que enfrentarse a sorpresas violentas o inesperadas.

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Ella desea transformar una realidad difícil en un procedimiento lleno de amor, donde la comunicación y el adiós planeado reemplacen a la incertidumbre.

Mientras la justicia decide el rumbo de su tutela, Catalina continúa esperando una respuesta que le permita transitar ese camino que ella considera su legado: abrir una puerta para que el bienestar final sea una opción protegida por el sistema de salud.