Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Entérate de lo más reciente en el mundo del entretenimiento al activar las notificaciones.
Tal vez más tarde
Quiero recibirlas

Publicidad

Ingeniero renuncia a Anthropic y OpenAI haciendo cruda advertencia sobre la IA: "Matarnos"

Jacob Coxon, ingeniero de software que trabajó en OpenAI y Anthropic, lanzó en redes sociales una advertencia sobre lo que podría pasar con la IA.

Rostro cibernético futurista de inteligencia artificial con circuitos integrados y conexiones de fibra óptica, representando los riesgos de la AGI y la advertencia sobre la IA para 2030
Exingeniero de OpenAI y Anthropic advierte sobre los peligros no controlados de la superinteligencia artificial
Foto: imagen realizada con Google Flow

El ingeniero de software británico Jacob Coxon, exintegrante de las compañías de inteligencia artificial OpenAI y Anthropic, tomó la decisión de renunciar a su trabajo en este sector y aprovechó su salida para denunciar la falta de responsabilidad frente al desarrollo de estos modelos.

Además, lanzó una advertencia sobre lo que podría ocurrir con la inteligencia artificial en los próximos años. A sus 27 años, el desarrollador participó en la creación de los modelos GPT-4o y GPT-4.5, aunque no ejerció responsabilidades ejecutivas.

Puedes leer: La IA puede llevarte a los años 80: así puedes crear tu propio retrato con ChatGPT

La advertencia de Jacob Coxon sobre el futuro de la IA

A través de su cuenta de X, Jacob Coxon afirmó que algunos de los responsables del desarrollo de la inteligencia artificial consideran que esta tecnología “podrá matarnos a todos al final de esta década”. Según sostuvo el joven, “no hay otra actividad humana que suponga este nivel de amenaza” para la humanidad.

De igual forma, el profesional argumentó que se está subestimando el impacto potencial de estos avances. En sus mensajes, el exingeniero aseguró que los proyectos actuales derivarán próximamente en “sistemas sobrehumanos que podrán hackear cualquier cosa, revolucionar todos los ámbitos y ganar verdadero poder y recursos”.

Publicidad

Asimismo, remarcó que el progreso en esta materia continúa de manera acelerada y sin signos de desaceleración.

Críticas a OpenAI y Anthropic

Publicidad

Respecto a las empresas en las que trabajó durante los últimos tres años, Coxon declaró que ambas entidades “no están actuando con responsabilidad” y las acusó de estar “jugando con nuestras vidas”. No obstante, estableció diferencias sobre la manera en que cada una de estas organizaciones aborda los riesgos de la inteligencia artificial.

De acuerdo con sus afirmaciones, en OpenAI “tal vez no han internalizado en profundidad los retos civilizacionales” que implica el desarrollo de esta tecnología.

Puedes leer: Así puedes evitar las llamadas spam en tu teléfono celular, según experto

Por otro lado, señaló que en Anthropic comprenden mejor dichos desafíos, pero se encuentran “atrapados en la carrera por llegar primero”, asumiendo que esa es la vía para actuar de forma responsable.

Ante este panorama, el joven sostuvo que no observa una coordinación efectiva entre los diferentes proyectos de inteligencia artificial, por lo que urgió a establecer alianzas entre las distintas organizaciones.

Finalmente, el ingeniero instó a la comunidad de investigadores a reflexionar críticamente sobre el uso del aprendizaje por refuerzo en sistemas superinteligentes.

Publicidad

¿Alguien apoya el mensaje de Jacob Coxon?

Publicidad

Por otro lado, Evan Hubinger, investigador de Anthropic, respondió a las declaraciones de Coxon en X y matizó el discurso del ingeniero. “Jacob tiene razón aquí, realmente creemos con sinceridad que la IA podría matar a todos los humanos. Personalmente, pienso que es más del 10 % dentro de la próxima década”, afirmó.

Pese a ello, Evan considera que el riesgo asociado a los modelos actuales es bajo, aunque advierte que la situación podría cambiar con la aparición de sistemas de inteligencia artificial superinteligentes.

Además, se conoció que Geoffrey Hinton renunció en 2023 a su puesto en Google para poder hablar públicamente sobre los riesgos de la inteligencia artificial sin las mismas restricciones corporativas.

Mientras tanto, en 2024 se conoció que varios trabajadores de OpenAI expresaron su preocupación por el rápido desarrollo de esta tecnología y por la ausencia de leyes que protegieran a los denunciantes.