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Granizada y tejas rotas en tu vivienda arrendada: ¿a quién le toca pagar la reparación?

Si vives en arriendo y una fuerte tormenta de granizo causó daños en el techo o filtraciones en la vivienda, es fundamental que conozcas qué exige la ley y cómo determinar la causa del problema.

Reparación de tejas rotas por granizo: Obligaciones del propietario e inquilino
Reparación de tejas rotas por granizo: Obligaciones del propietario e inquilino
Foto: Gemini

Las fuertes lluvias y las intensas granizadas registradas en Bogotá durante la tarde del lunes 5 de octubre causaron múltiples afectaciones en diferentes sectores de la ciudad, complicando la movilidad en vías principales e incluso generando la suspensión temporal de operaciones aéreas en el Aeropuerto Internacional El Dorado.

Sin embargo, las complicaciones meteorológicas no solo ocurrieron en las calles y medios de transporte, sino que también alcanzaron a numerosos inmuebles que presentaron filtraciones, problemas en los techos, daños en las tuberías y rebosamientos en sifones, lavamanos o sanitarios.

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Cuando este tipo de emergencias climáticas suceden dentro de una vivienda que se encuentra bajo un contrato de arrendamiento, surge inmediatamente una pregunta muy frecuente entre los habitantes:

¿quién debe asumir económicamente el costo de la reparación, el propietario o el inquilino?

¿Quién paga si se rompe una teja por granizo en una casa arrendada?

Para saber con claridad a quién le corresponde pagar por el arreglo de una teja rota o por los daños sufridos tras una granizada, la regla principal radica en identificar cuál fue el origen exacto de la afectación.

En los contratos de arrendamiento existen reparaciones vinculadas directamente con la conservación del inmueble en condiciones de habitabilidad y otras que corresponden al mantenimiento por el uso cotidiano que el arrendatario le da a la propiedad.

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Si una teja se rompe debido al impacto directo de una fuerte granizada y no existe ninguna evidencia que demuestre que el daño fue provocado por un mal uso del inquilino, el costo total de la reparación debe ser asumido por el propietario de la vivienda.

Esto se debe a que las reparaciones necesarias son todas aquellas que garantizan que el inmueble se mantenga en condiciones seguras y habitables.

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De acuerdo con lo establecido en la Ley 820 de 2003, el arrendador tiene la obligación legal de mantener en el inmueble los servicios, las cosas y los usos conexos y adicionales en buen estado para servir al fin convenido en el contrato.

De esta forma, si el daño en el techo o en la estructura es consecuencia directa de las condiciones climáticas y no de la acción del arrendatario, le corresponde de manera exclusiva al dueño del inmueble atender y financiar la reparación.

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Por el contrario, la responsabilidad financiera cambia totalmente cuando se logra demostrar que la afectación en la teja o en la vivienda fue ocasionada por negligencia, mal uso o una acción directa realizada por el inquilino.

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En cualquiera de estos escenarios específicos de mal uso comprobado, será el arrendatario quien deba asumir el pago completo de la reparación.

¿Qué debe hacer el inquilino ante una emergencia por daño de granizo o filtración?

Si te encuentras en medio de una emergencia causada por una granizada y descubres que una teja se rompió o que hay filtraciones en el techo, lo primero que debes hacer es informar inmediatamente al propietario y dejar un registro claro de lo sucedido.

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Ante daños causados por el clima, la clave para evitar discusiones radica en identificar el origen del problema, avisar oportunamente y conservar todos los soportes correspondientes.

Para protegerte y dejar constancia de la situación, es totalmente recomendable que tomes fotografías y grabes videos donde se aprecie de forma detallada el estado de la vivienda y del techo.

Este registro audiovisual sirve como prueba para demostrar que la afectación ocurrió justo después del evento meteorológico y que no fue provocada por tus acciones dentro del inmueble.

Adicionalmente, si el daño no se atiende rápidamente, una teja rota puede derivar en filtraciones severas que generen nuevos problemas más graves en la vivienda.

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Por ello, mantener una comunicación fluida entre ambas partes e informar el evento sin demoras resulta fundamental para proteger las condiciones de habitabilidad de la casa.

¿Cuándo puede el inquilino hacer la reparación y solicitar el reembolso del dinero?

En situaciones donde se trate de una reparación urgente para la vivienda y el propietario no atienda oportunamente el llamado para solucionar el problema, la normativa contempla una alternativa para el inquilino.

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En este caso, tú como arrendatario puedes encargarte de contratar y realizar el arreglo por tu propia cuenta, siempre y cuando le hayas informado previamente al dueño del inmueble sobre la situación existente.

Una vez ejecutado el arreglo de la teja o de la filtración, podrás solicitarle al propietario el reembolso total del dinero gastado.

Para que la solicitud de reembolso sea válida, debes cumplir con dos requisitos indispensables: demostrar que la reparación era estrictamente necesaria y probar que el daño no fue causado por un uso inadecuado de la propiedad.

Por esta razón, resulta vital conservar de manera ordenada todos los presupuestos, facturas de compra y recibos de pago del arreglo, así como las comunicaciones escritas cruzadas con el arrendador, puesto que estos documentos serán los soportes clave si surge cualquier discusión posterior sobre el origen del daño o sobre el dinero destinado al arreglo.

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Por último, para prevenir futuros inconvenientes en épocas de lluvias o precipitaciones extremas, es conveniente revisar con atención las condiciones del contrato de arrendamiento.

Definir e incluir con claridad en el contrato las responsabilidades de cada parte respecto al mantenimiento y las reparaciones básicas permite que tanto el propietario como el inquilino conozcan de antemano sus obligaciones y eviten disputas innecesarias ante cualquier eventualidad climática.

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