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Luister La Voz confiesa fuerte crisis mental que tuvo y un vicio que lo llevó al límite

El máximo exponente de la champeta actual revela cómo una peligrosa adicción lo llevó al borde del colapso físico y emocional.

Luister La Voz confiesa fuerte crisis mental que tuvo y un vicio que lo llevó al límite
Luister La Voz confiesa fuerte crisis mental que tuvo y un vicio que lo llevó al límite
Foto: Redes de Luister La Voz

El éxito en la industria musical suele medirse en reproducciones de Spotify y en el número de presentaciones por mes, pero pocas veces se habla de la factura que el cuerpo cobra cuando se intenta mantener ese ritmo frenético.

Luister La Voz, quien hoy disfruta de una posición privilegiada como el artista local mejor posicionado en plataformas digitales, decidió romper el silencio sobre una de las etapas más oscuras de su carrera: su dependencia de los energizantes y las graves consecuencias en su salud mental.

Puedes leer: Luister La Voz revela con qué artista sueña hacer una colaboración: "Mente de soñador"

Lo que comenzó como una herramienta para soportar jornadas de trabajo interminables terminó convirtiéndose en una pesadilla. El artista describe este periodo como un renglón "doloroso" en su vida, así lo comentó para El Klub de La Kalle.

En medio del trajín de las giras y la falta de descanso, Luister admitió haber caído en un ciclo de consumo excesivo que puso en riesgo su integridad.

¿Qué le pasó a Luister La Voz con los energizantes?

La confesión de Luister es alarmante y sirve como una advertencia necesaria para las nuevas generaciones de artistas y trabajadores con horarios exigentes.

Según relata el cantante, llegó a consumir entre siete y ocho bebidas energizantes diariamente para mantenerse activo. Esta sobreestimulación no tardó en manifestarse de forma violenta en su organismo.

Durante una gira que lo llevó de Bogotá a Barranquilla, el exceso de cafeína y taurina desencadenó crisis de ansiedad y ataques de pánico.

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"En ese mismo día ya me había tomado como unos seis y en Barranquilla me tomé como unos seis más", confesó el intérprete para El Klub, recordando el momento exacto en que empezó a sentir taquicardia.

El agotamiento extremo, sumado a la presión de estar "siempre activo en rumbas", creó el escenario perfecto para un colapso que lo obligó a replantearse sus hábitos de vida.

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Hoy, con la madurez que dan los años y los golpes de la vida, Luister es enfático al decir que "los energizantes son malos".

Su consejo para quienes enfrentan agendas apretadas, como sus 26 shows programados en un solo mes o las 12 presentaciones de carnavales, es radicalmente distinto: priorizar la hidratación con sueros y el descanso reparador.

Para el artista, el sueño no es un lujo, sino una necesidad técnica para cumplir con los tres eventos diarios que llega a tener en un solo fin de semana.

Esta transformación no solo es física, sino también mental. El cantante ha aprendido que el éxito no sirve de nada si se pierde la tranquilidad.

Aunque admite que todavía lidia con procesos emocionales personales, como un "corazón un poquito dolorido" tras una ruptura, ahora lo hace desde la sobriedad y el cuidado personal, alejándose de las soluciones químicas inmediatas que alguna vez amenazaron con silenciar su voz.

Mira la entrevista completa:

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