En una charla reciente en El Klub de La Kalle, Tulio Recomienda, el hombre detrás del fenómeno gastronómico más grande de Colombia, recordó que su camino no fue precisamente una línea recta hacia el éxito.
Él mismo se define de una forma muy particular: "Lo que mejor me describe en esta vida es ser un maestro en fracasología".
Y es que, antes de que lo vieras recomendando los mejores rincones del país, Tulio pasó por facetas que pocos imaginan.
Todo empezó con el brillo de las cámaras y los micrófonos. Tulio inició su vida pública "cantando y haciendo televisión", y durante muchos años se desempeñó como DJ de radio, una labor que, según confesó a los locutores de La Kalle, todavía les envidia porque es un tema "demasiado bonito".
Sin embargo, la vida le dio un giro inesperado cuando se quebró fuertemente y perdió el rumbo por completo. Fue en ese momento de crisis total donde tuvo que empezar de cero y decidió refugiarse en una de sus pasiones: los fierros.
"Me metí a estudiar mecánica automotriz y casi durante 10 años estuve completamente alejado de todos los medios y metido completamente reparando carros", relató en la entrevista.
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Tulio recordó con nostalgia y humor cómo la gente lo veía cambiando el aceite en el sector del 7 de agosto en Bogotá, mientras en la televisión todavía pasaban sus videos.
La gente lo miraba con lástima, pensando erróneamente que su situación se debía a problemas de vicios, cuando en realidad estaba trabajando duro para sacar adelante a su familia.
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Su regreso a los medios no fue fácil. Después de 10 años de lucharla en el taller, intentó volver a la televisión pero se encontró con muchas puertas cerradas. "Ya nadie me quería ver... era como 'No no hay nada para ti no imposible'", recordó.
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Pero la suerte cambió cuando en Medellín encontró una productora que buscaba un presentador. Tulio, apasionado por la comida desde pequeño, propuso hacer un magazín gastronómico llamado Gastrosofía.
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A partir de ahí, se tomó las cosas en serio. No se quedó solo con las ganas; se preparó académicamente.
"Escribía para periódicos escribía para revistas... estudié en varias escuelas gastronomía me hice profesional en gastronomía colombiana en el Sena", explicó en La Kalle.
Pasó años sin recibir un peso, construyendo credibilidad mientras su esposa lo alentaba a seguir haciendo camino.
Hoy, tras 18 años en redes sociales, Tulio es el referente que todos conocemos, pero siempre recordando que su maestría viene de esos años donde el éxito parecía un sueño lejano mientras reparaba motores.
Mira la entrevista completa aquí: