El encuentro entre el Papa León XIV y un niño de apenas seis años terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados y conmovedores de su visita a España. Con preguntas sobre el sufrimiento, la pobreza, la soledad y el perdón, el pequeño Renzo sorprendió al pontífice y provocó una reflexión que trascendió el ámbito religioso.
La escena ocurrió el 10 de junio durante una reunión del Papa con representantes de organizaciones de asistencia social de la Archidiócesis de Barcelona, en la iglesia de San Agustín, un templo conocido popularmente como la “catedral de los pobres”.
Allí, el líder de la Iglesia Católica también recorrió el barrio del Raval, una zona caracterizada por la presencia de comunidades migrantes y por los desafíos sociales relacionados con la pobreza y la exclusión.
Niño hace preguntas al Papa
Antes del encuentro, León XIV observó un video en el que aparecía Renzo junto a su familia relatando las dificultades económicas que enfrentan en un sector humilde de Barcelona. Sin embargo, fue durante la actividad pública cuando el menor se convirtió en protagonista.
Con total espontaneidad, Renzo formuló una serie de preguntas que llamaron la atención de los asistentes, entre las que consultó si al Papa le gustaba el fútbol, si de pequeño soñaba con convertirse en pontífice, por qué algunas personas sufren mientras otras no, si Dios quiere que haya pobres y ricos entre otras.
Mira las preguntas que hizo el niño
Mientras escuchaba cada interrogante, León XIV permaneció atento y sonriente. Al finalizar, se levantó de su asiento para abrazar al niño en un gesto que fue ampliamente aplaudido por los presentes.
Publicidad
Antes de responder las inquietudes, el pontífice agradeció el recibimiento que ha tenido durante su visita a España y recordó una anécdota relacionada con la iglesia de San Agustín.
Según relató, años atrás intentó visitar ese templo durante un viaje por carretera desde Roma hacia León, aunque en aquella ocasión no pudo ingresar. Ahora, dijo, le alegraba encontrar una comunidad activa que vive la fe y desarrolla labores de integración social.
Publicidad
“Hoy está abierta, y qué hermoso es encontrar una iglesia con una comunidad de agustinos y con tantas personas que viven la fe, alaban a Dios y encuentran aquí comunidad, acogida e integración”, expresó.
Papa responde preguntas del niño
Luego de agradecer, el Papa respondió las preguntas de Renzo; a la pregunta sobre si de niño imaginaba convertirse en líder de la Iglesia, dio una respuesta sorpresiva.
“Ni de joven ni de viejo”, respondió entre risas, antes de explicar que desde temprana edad sí sintió el deseo de dedicar su vida al servicio de Dios.
Según señaló, cada persona tiene una vocación distinta y lo importante es fortalecer la relación personal con Jesús.
¿Por qué a las personas les pasan cosas malas?
Publicidad
Uno de los momentos más profundos llegó cuando Renzo preguntó por qué hay personas a quienes les suceden cosas malas, mientras otras parecen no sufrir las mismas dificultades.
León XIV reconoció la complejidad de la inquietud y respondió apelando a la fe cristiana.
Publicidad
“A través de la vida de Jesucristo, Dios nos muestra que, aunque haya sufrimiento, Él nunca abandona a ninguno de sus hijos”, afirmó.
El Papa agregó que la fe invita a confiar en que Dios acompaña a las personas durante los momentos difíciles y les brinda fortaleza para afrontar las adversidades.
¿Siempre hay que perdonar?
Otra de las preguntas que marcó el encuentro fue si siempre hay que perdonar. Sobre este tema, León XIV explicó que el perdón no implica ignorar el daño recibido, sino evitar que el resentimiento domine la vida de una persona.
Puedes ver:
Nueva función de Bancolombia para comprar dólares digitales; hoy mismo con tu cuenta
“Perdonar no significa olvidar por la fuerza, como si nada hubiera pasado. Perdonar significa no dejar que el odio se convierta en dueño de nuestro corazón”, manifestó.
La conversación entre el pontífice y el pequeño Renzo se convirtió en uno de los episodios más destacados de la visita papal a Barcelona, no solo por la espontaneidad del niño, sino porque sus preguntas abordaron temas universales que continúan generando reflexión entre creyentes y no creyentes.
Publicidad
Otra de las preguntas que contestó el Papa fue sobre el deporte; aunque reconoció que su disciplina favorita es el tenis, León XIV aseguró que también disfruta del fútbol y aprovechó para compartir una reflexión sobre el trabajo en equipo.
“El fútbol nos recuerda algo que no debemos olvidar: la vida no es una carrera para lucirse en solitario, sino un camino que aprendemos a recorrer juntos. Quien no sabe pasar el balón, aunque tenga talento, todavía no ha entendido el juego”, afirmó.
Publicidad
Además, recordó que durante su juventud practicó fútbol americano y que en su paso por Trujillo, en Perú, solía jugar fútbol con seminaristas, aunque admitió que siempre desempeñó funciones defensivas porque no destacaba como goleador.