La llegada del cuerpo de Valeria Afanador al lugar donde fue velada dejó una de las escenas más impactantes y dolorosas para los familiares y personas cercanas que acompañaron el sepelio. Las imágenes que ya circulan en redes sociales muestran el momento en que el papá de la niña, incapaz de contener el dolor, se desploma sobre el ataúd de su pequeña hija.
El hombre, conmovido hasta lo más profundo, necesitó ser sostenido por algunos allegados mientras se aferraba al féretro, reflejando el inmenso sufrimiento que atraviesa la familia. Varias fotografías muestran el instante exacto en que, en medio de lágrimas y gritos de desconsuelo, se funde en un abrazo con los integrantes de la Cruz Roja, quienes también estuvieron presentes en la ceremonia.
Cabe recordar que estos socorristas hicieron parte fundamental de los operativos de búsqueda que se desplegaron tras la desaparición de Valeria.
La escena generó un fuerte impacto entre los asistentes, quienes guardaron silencio absoluto mientras el padre lloraba sobre el ataúd. Fue uno de los momentos más duros del sepelio, que estuvo marcado por la tristeza colectiva y la solidaridad de la comunidad que se acercó para darle el último adiós a la menor.
Por su parte, la madre de Valeria también estuvo presente, visiblemente afectada por la tragedia. Aunque no ofreció declaraciones a la prensa, su semblante reflejaba el dolor inmenso que vive la familia. En varias de las imágenes compartidas en redes se observa cómo permanece junto a los seres más cercanos, recibiendo apoyo y acompañamiento en medio del duelo.
Puedes leer: Detalle sobre hallazgo del cuerpo de Valeria Afanador, ¿llevaba su uniforme?
El sepelio de Valeria se convirtió en un acto lleno de lágrimas, donde la angustia y el desgarro dominaron cada instante. Los asistentes acompañaron con flores blancas, oraciones y mensajes de fuerza a la familia Afanador, que atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida.
La comunidad, que siguió de cerca cada etapa de la búsqueda, no ha dejado de mostrar su respaldo a los padres de la niña, quienes ahora enfrentan el vacío más grande: despedirse de su hija en circunstancias profundamente dolorosas.