La toxina botulínica, conocida popularmente como bótox, dejó de ser un tratamiento exclusivo de la estética facial y ganó protagonismo por sus aplicaciones médicas. Además de suavizar las líneas de expresión, este producto se utiliza para tratar condiciones como el bruxismo y la sudoración excesiva, que pueden afectar la vida cotidiana.
Durante una entrevista en El Klub de La Kalle, la doctora Karen Quevedo explicó los diferentes usos de este procedimiento, sus beneficios y el aumento de hombres que recurren a tratamientos estéticos para cuidar su apariencia. Sus declaraciones también permitieron conocer cómo funciona el bótox más allá de la cosmética.
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Al evaluar las propiedades terapéuticas del compuesto, enfatizó que sus alcances superan con creces el alisado de arrugas. Ella señaló: "el botox recuerden que tiene propiedades fuera de la parte estética porque producen una parte de relajar el músculo" en zonas clave.
Muchas personas desconocen que la toxina botulínica también puede utilizarse para relajar los músculos que intervienen en el bruxismo. Este tratamiento ayuda a disminuir la presión mandibular involuntaria, una molestia que puede provocar dolores de cabeza y afectar el descanso, especialmente durante las noches.
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¿Cómo ayuda el bótox médico a tratar el bruxismo y la hiperhidrosis?
El bruxismo puede provocar tensión y molestias por la presión constante que se ejerce sobre la mandíbula. Al explicar cómo funciona el tratamiento con bótox, Karen señaló: "El bruxismo es: el paciente está apretando todo el tiempo, haciendo fuerza en el temporal y en el masetero. Entonces, cuando ponemos este producto, esos músculos se relajan".
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Gracias a esa acción relajante, la experta añadió que "dejan de apretar y, pues, los pacientes se levantan sin dolor de cabeza". Esta aplicación alivia la carga articular y previene el desgaste prematuro de las piezas dentales, restaurando el descanso continuo durante todas las noches.
Frente a la sudoración excesiva o hiperhidrosis, la doctora destacó: "para su duración excesiva, esos pacientes que todavía tienen el mapa o que sus manos están humedecidas todo el tiempo... podemos poner bótox o toxina botulínica en las manos para disminuir la producción de sudor".
La aplicación de bótox en las manos o las axilas ayuda a disminuir temporalmente la producción de sudor en las zonas tratadas. Este procedimiento representa una alternativa para quienes experimentan humedad constante y buscan reducir las molestias que genera la sudoración excesiva en sus actividades cotidianas.
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¿Por qué creció el interés de los hombres en el bótox y los retoques estéticos?
El auge del cuidado masculino generó polémica sobre los estereotipos. Pese a ello, la experta aclaró que la "toxina botulínica sí es de los más frecuentes, o sea, es nuestro procedimiento número uno en la consulta", superando prejuicios sobre la imagen estética.
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La especialista derribó prejuicios comunes al afirmar con contundencia que "la consulta en hombres ha venido incrementando; o sea, todo el mundo piensa que hacerse sus retoques puede feminizar el rostro y eso es falso". Los hombres buscan verse frescos manteniendo su masculinidad intacta.
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También explicó que este procedimiento requiere aplicaciones periódicas para mantener sus efectos, por lo que se convierte en uno de los tratamientos recurrentes entre quienes lo incluyen en sus rutinas de cuidado personal. Al respecto, precisó: "Y el tema, pues, es que hay que ponerlo dos veces al año, entonces dos o tres veces al año".
Este aumento de pacientes masculinos refleja un cambio en la percepción de los retoques estéticos, pues cada vez más hombres se interesan por alternativas para suavizar las líneas de expresión y cuidar su rostro sin modificar sus facciones.
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