¿Tú te imaginas andar armado desde los 20 años? Pues esa es la realidad de Abelardo De La Espriella, y la soltó sin pelos en la lengua en El Klub de La Kalle.
El abogado y candidato no se anda con chiquitas cuando se trata de seguridad y defensa personal. Para él, el tema es sencillo: "El arma no solo es para defenderse, sino para disuadir".
Puedes leer: Abelardo De La Espriella saca a la luz si sigue siendo ateo, ¿una estrategia?
Abelardo defendió a capa y espada el porte legal de armas para la "gente decente". Según sus cuentas, el 99.9% de las ofensas contra la sociedad se cometen con armas ilegales, mientras que las armas amparadas casi ni aparecen en las estadísticas de mal comportamiento.
Él se pone como ejemplo viviente: "He portado armas desde que tengo 20 años... y nunca encañoné a nadie". ¡Eso es tener temple, compa!
Te puede interesar
La frase que dejó a todo el mundo pensando fue contundente: "Un arma no hace mala a una persona". Para explicarlo, usó una comparación:
"El lapicero. Dice que tú con un lapicero puedes escribir un poema o puedes hacerle daño a alguien en la aorta; la culpa no es del lapicero, sino de quien lo usa".
Así mismo piensa de las armas: "El problema no es el objeto, sino a quién se le entrega". Por eso, propone que se le den armas a quienes demuestren idoneidad física y mental.
Publicidad
Abelardo dice que cuando el "bandido" sabe que la ciudadanía está armada, se lo piensa dos veces antes de actuar. Habló de los camioneros, de la gente en los restaurantes y de cómo una población civil preparada puede ser el complemento perfecto para la fuerza pública.
Te puede interesar
"Lo malo es que los bandidos carguen armas, no que la gente decente porte un arma", sentenció con esa seguridad de quien no le tiene miedo al debate.
Publicidad
El 'Tigre' también dejó claro que en su visión de país, no se puede permitir que se le falte al respeto a la autoridad. Se indignó viendo videos de gente atacando a la policía y dijo que eso en su gobierno no va a pasar.
Para él, la ley debe caer con todo su peso, o como él dice, "de la ley o del plomo inmediato" cuando hay una agresión clara. Es una postura fuerte, sí, pero es la que él defiende para "pacificar" a Colombia, ya sea "por la razón o por la fuerza".
Mira la entrevista completa aquí: