Juan Sebastián Anzola Quintero había convertido el ejercicio en el eje de su vida. No era solo una afición: para él, entrenar era disciplina, constancia y un proyecto personal que lo llevó a competir y a construir una imagen reconocida dentro del mundo del fisicoculturismo. Su rutina giraba alrededor de pesas, planes de alimentación estrictos y preparación física constante.
Por eso, la noticia de su fallecimiento mientras entrenaba causó impacto entre quienes compartían con él en el ambiente fitness. El hecho ocurrió en una sede del gimnasio Smart Fit ubicada en la localidad de Suba, al noroccidente de Bogotá, lugar que Anzola frecuentaba porque allí realizaba parte de su preparación para competencias nacionales.
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De acuerdo con lo que se ha conocido, el atleta realizaba su entrenamiento habitual cuando, de manera repentina, se desplomó en el área de pesas. Personas que se encontraban en el lugar intentaron auxiliarlo al notar que no reaccionaba. Testigos aseguraron que la situación generó momentos de tensión, ya que esperaban una respuesta inmediata para estabilizarlo.
Posteriormente fue trasladado a un centro médico, donde se confirmó que ya no presentaba signos vitales. Las autoridades señalaron que el fallecimiento obedeció a causas naturales, aunque el caso quedó bajo verificación para establecer con claridad las circunstancias del episodio ocurrido dentro del establecimiento.
La noticia se difundió rápidamente entre deportistas, entrenadores y seguidores de este estilo de vida, quienes destacaron la entrega con la que Anzola asumía cada jornada de entrenamiento.
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Smart Fit habla sobre muerte del fisicoculturista
Ante la atención que generó el caso, Smart Fit Colombia emitió un comunicado público en el que explicó cómo se atendió la emergencia. Según el texto, el jueves 5 de febrero de 2026, mientras el deportista se encontraba entrenando en la sede del centro comercial Plaza Imperial, presentó un paro cardiorrespiratorio de forma súbita.
La empresa indicó que su equipo de brigadistas certificados actuó de inmediato aplicando los protocolos establecidos, incluyendo maniobras de reanimación y el uso de un desfibrilador externo automático (DEA) disponible en el lugar.
En el mismo comunicado, la cadena de gimnasios expresó su solidaridad con la familia y el entorno cercano del deportista, enviando un mensaje de condolencias por la pérdida.
El caso generó múltiples reacciones en redes sociales, donde compañeros de entrenamiento y personas del medio fitness recordaron a Anzola como alguien disciplinado, constante y enfocado en sus metas físicas. Para muchos, su historia representaba la dedicación de quienes convierten el gimnasio en su espacio principal de trabajo personal.
También surgieron comentarios sobre la importancia de los protocolos de atención en espacios deportivos y sobre la responsabilidad de los establecimientos frente a emergencias médicas. Sin embargo, hasta el momento no se han emitido decisiones oficiales adicionales por parte de las autoridades frente al procedimiento aplicado en el lugar.