Los objetos que al parecer eran para combatir diferentes males comprueban que los judíos de ese entonces tenían las mismas supersticiones que los de hoy.
Entre los errores cometidos por los propietarios de perros están los intentos de eliminar la garrapata aplicando aceite, gasolina, alcohol y otros irritantes.
Es muy importante bajar la tapa del mismo para evitar que los aerosoles que contienen microbios procedentes de la orina, las heces y el vómito, afecte la salud de los demás.