Un profundo sentimiento de tristeza e indignación recorre las redes sociales tras conocerse el caso de Kira, una perrita que murió luego de ser atropellada por una camioneta adscrita al Ministerio de Educación en el sur de Bogotá.
Las imágenes captadas por cámaras de seguridad muestran el momento en que el vehículo pasa por encima del animal y continúa su camino sin detenerse, lo que desató una ola de rechazo ciudadano y un llamado urgente a que se esclarezcan los hechos.
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El caso ocurrió en la localidad de Kennedy, sobre las 7:00 de la mañana. Según relató Jorge, cuidador de la canina, fue su madre quien alertó desesperadamente tras escuchar el impacto.
Al salir a la calle, encontró a Kira gravemente herida y agonizando. Minutos después, el dolor se transformó en impotencia al confirmar, mediante los videos de seguridad del sector, que el conductor no se detuvo para auxiliarla.
El Ministerio de Educación y las preguntas sin respuesta
Para la familia, más allá del proceso legal que ya inició, el interrogante principal es claro: ¿por qué el conductor no paró? Jorge cuestiona si los sensores del vehículo, que sería de alta gama, no alertaron sobre el impacto o si hubo algún motivo que impidiera detener la marcha. “Si no hubiera sido un animal, ¿qué habría pasado si era un niño o un adulto mayor?”, se pregunta.
La familia asegura que no busca compensaciones económicas, sino justicia y un precedente que contribuya a frenar la imprudencia al volante. En Colombia, el maltrato animal está tipificado como delito y existen normativas que protegen a los seres sintientes, por lo que esperan que el caso avance con celeridad.
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La respuesta del Ministerio de Educación y la investigación en curso
Tras la viralización del video, el Ministerio de Educación confirmó que el vehículo involucrado está adscrito a la entidad. En un pronunciamiento oficial, expresó solidaridad con la familia y aseguró que se activaron los protocolos internos correspondientes. También indicó que el conductor fue contactado y que se encuentra afectado por lo sucedido.
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La entidad explicó que el caso está siendo investigado bajo el debido proceso y que, por ahora, no se han detectado usos irregulares del vehículo. Asimismo, señalaron que se evaluarán los correctivos necesarios una vez se establezcan conclusiones claras.
Mientras tanto, la familia de Kira recibe apoyo de colectivos animalistas y del Instituto Distrital de Protección Animal, que les brinda orientación jurídica. Para ellos, la perrita —que llevaba más de 10 años acompañándolos— no era solo una mascota, sino un miembro esencial del hogar, especialmente durante momentos difíciles de salud que atravesó la madre de Jorge.
El caso ha reabierto el debate sobre la responsabilidad de los conductores y el respeto hacia los animales en la ciudad. Ahora, la atención está puesta en las autoridades competentes, que deberán determinar responsabilidades y definir si hubo negligencia en este lamentable episodio que hoy enluta a una familia bogotana.