En una mesa cercana, un hombre vestido de forma impecable, con un aire de total seguridad, se sienta a esperar su turno. Podría ser cualquier ejecutivo o un cliente más buscando el menú del día.
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Sin embargo, lo que las cámaras de seguridad captaron el pasado sábado 28 de marzo en la localidad de Antonio Nariño fue una actuación que dejó a todos con la boca abierta por su frialdad y precisión.
Este personaje no necesitó de ruidos ni de movimientos bruscos. Su herramienta principal fue un simple saco y una paciencia de hierro.
Al ingresar al establecimiento, ubicado específicamente en el barrio Restrepo, el sujeto se ubicó estratégicamente en una mesa junto a una familia que compartía un momento agradable.
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Mientras una de las trabajadoras del lugar se acercaba para explicarle las opciones del día, él actuaba con una naturalidad asombrosa, fingiendo un interés genuino por la comida mientras analizaba cada centímetro de su entorno.
El giro de esta historia ocurre cuando el hombre, con una calma que inquieta, se quita su saco y lo coloca sobre sus piernas. En ese instante, su objetivo estaba claro: un bolso que se encontraba en la parte baja de un coche de bebé de la mesa de al lado.
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Con la destreza de quien ha practicado mil veces, introdujo su brazo por debajo de la prenda de vestir, estirándolo con cautela hasta alcanzar el botín.
Todo esto sucedió mientras el personal atendía a otros clientes y la familia seguía sumergida en su conversación, sin sospechar que a centímetros de distancia se ejecutaba una maniobra calculada.
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Una vez que tuvo el bolso en su poder, oculto perfectamente bajo su suéter, no salió corriendo.
El "ilusionista" permaneció sentado unos instantes más, simulando que aún esperaba su pedido, manteniendo esa fachada de cliente habitual que le permitió pasar desapercibido ante los ojos de todos los presentes.
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Finalmente, se levantó y abandonó el lugar con la misma tranquilidad con la que entró, desapareciendo en las calles de la capital.
Lo que este sujeto se llevó en cuestión de segundos no fue poca cosa: dos teléfonos celulares, una tarjeta de débito, documentos de identidad y una suma de dinero en efectivo que pertenecían a la familia afectada.
Además, las versiones que circulan en redes sociales sugieren que no actuaba solo; se menciona a una mujer vestida de rosado, situada cerca de la entrada, quien habría servido como apoyo visual para asegurar que la salida fuera exitosa.
#BOGOTÁ. Al medio día de hoy 28MAR, individuo se llevó un morral de un restaurante en el b/Restrepo, loc/Antonio Nariño, que contenía dos celulares, una tarjeta débito, cédula y dinero en efectivo. Así quedó registrado en video de seguridad y lo narra la denunciante. pic.twitter.com/xL1yQjZmtP
— Pasa en Bogotá | Sr Bacca🐮 (@PasaenBogota) March 29, 2026
A pesar de que este hecho ha generado una ola de comentarios y preocupación entre los habitantes de Bogotá, las cifras oficiales del Sistema de Información Estadístico, Delincuencial, Contravencional y Operativo (Siedco) muestran un panorama curioso.
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Según la administración local, entre enero y febrero de 2026, los incidentes contra personas han registrado una caída del 38,3% en comparación con el año anterior.
Por ahora, los propietarios de locales comerciales en la zona han difundido masivamente las imágenes para alertar sobre este "modus operandi" basado en la distracción.
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