Antes de dormir, muchas personas realizan su higiene dental. No obstante, cepillarse sin cuidar el momento, la técnica o la presión aplicada puede favorecer el desgaste del esmalte y la acumulación de bacterias, según señalan expertos en salud bucal.
Durante la noche, la producción de saliva disminuye significativamente, lo que crea un ambiente propicio para el crecimiento de bacterias. Estas microorganismos se alimentan de restos de comida y producen ácido, que ataca el esmalte dental y favorece problemas como caries y sensibilidad.
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¿Por qué es importante cepillarse los dientes en la noche y cuál es el error más común al hacerlo?
Un cepillado nocturno adecuado ayuda a eliminar restos de alimentos y placa acumulada durante el día, protegiendo tanto los dientes como las encías. Por este motivo, el cepillado nocturno suele ser más determinante que el matinal para prevenir enfermedades dentales.
El error más frecuente al cepillarse por la noche incluye hacerlo inmediatamente después de consumir alimentos o bebidas ácidas, como cítricos, jugos o refrescos. En ese momento, el esmalte se encuentra más vulnerable y el cepillado puede desgastarlo más rápido.
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Además, movimientos demasiado fuertes o horizontales y el uso de cepillos de cerdas duras también contribuyen a la retracción de encías y al desgaste del esmalte, según expertos en odontología.
Para un cepillado efectivo, se recomienda esperar al menos 20-30 minutos después de consumir alimentos ácidos, usar un cepillo de cerdas suaves y realizar movimientos suaves, de la encía hacia el diente, durante al menos dos minutos.
Complementar la limpieza con hilo dental o enjuague bucal fortalece la higiene y disminuye la acumulación de bacterias en zonas donde el cepillo no llega.
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¿Cómo mejorar la técnica de cepillado?
Los especialistas recomiendan:
- Esperar un tiempo tras ingerir alimentos o bebidas ácidas antes de cepillar. Esto permite que el esmalte se recomponga antes de aplicar una fricción externa.
- Cepillar durante al menos dos minutos con movimientos suaves y controlados, inclinado el cepillo a 45 grados y haciendo barridos desde la encía hacia el diente.
- Usar un cepillo de cerdas suaves, que reduce el riesgo de daño en encías y esmalte.
- Complementar la higiene con hilo dental para limpiar zonas donde el cepillo no llega y eliminar placa acumulada.
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Otro factor a tener en cuenta, es el uso de pastas dentales con flúor, que pueden fortalece el esmalte y reducir el riesgo de caries. Evitar enjuagarse con abundante agua justo después de cepillarse permite que el flúor actúe más tiempo sobre la superficie dental.
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Además, hábitos como beber agua después de consumir alimentos ácidos ayudan a equilibrar el pH de la boca, mientras que una rutina constante de limpieza interdental reduce la presencia de bacterias entre los dientes.
Si se mantiene una técnica inadecuada a lo largo del tiempo, la acumulación de placa y bacterias durante la noche puede provocar caries, inflamación de encías y desgaste prematuro del esmalte. Estudios clínicos sugieren que esto podría incluso estar relacionado con riesgos de salud más amplios si se acompaña de otros factores de riesgo.