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La verdad de por qué todos los ascensores tienen espejo; no es para que te acicales

Las personas aprovechan los espejos en ascensores para mirarse y acicalarse; sin embargo hay una razón psicológica detrás de este elemento y que cumple una valiosa función.

Espejo en ascensor
¿Por qué los ascensores tienen espejo?
/ FOTO: Creada con Google Labs

Los ascensores son una herramienta creada para transportar personas (hacia arriba o hacia abajo, en edificios), considerado un elemento práctico para trasladarse entre pisos de manera rápida y siendo de mayor utilidad para usuarios con algún tipo de dificultad que no pueden usar escaleras.

Y aunque para muchos el ascensor es un medio práctico para subir o bajar de piso en cuestión de segundos, también se convierte en un espacio reducido que despierta incomodidad y ansiedad en las personas; pues más allá de botones y sistemas de seguridad, hay un elemento que se encuentra, prácticamente, en todos los ascensores y cumple un papel clave: el espejo.

Resulta que los elevadores están diseñados para ser seguros y funcionales. Cuentan con una cabina para los pasajeros, cámaras para controlar el interior y buen uso del mismo y un tablero de control (con el número de pisos que sube y baja) además de botones de emergencia. Pero el espejo, presente en la mayoría de las cabinas, aunque para muchos es un simple elemento de adorno, cumple una importante función piscológica.

¿Qué función cumplen los espejos en ascensores?

La razón detrás de la presencia de espejos en elevadores fue resuelta por expertos en psicología que explicaron que son un elemento clave para evitar, incluso, tragedias dentro de estas cabinas.

Psychology Today, revista especializada en psicología, ciencias del comportamiento y salud mental, explicó que una de las principales funciones de los espejos en estos espacios es evitar o ayudar a controlar crisis de claustrofobia o ansiedad; pues varias personas, al sentirse en un pequeño lugar cerrado pueden despertar este tipo de reacciones o trastornos.

Es allí donde el espejo juega un papel de ayuda en el que el reflejo da una ilusión óptica de estar en un espacio más amplio, reduciendo la sensación de encierro. De igual forma los expertos explican que el reflejo de la persona también genera una distracción a su mente, haciendo que el trayecto le parezca más corto o rápido.

Al abrirse las puertas del ascensor, el espejo suele estar ubicado al frente, captando de inmediato la atención del pasajero y desviando su foco del reducido tamaño del lugar.

Espejos en ascensores dan sensación de seguridad

Otros expertos en psicología han explicado que este elemento también cumple una función de seguridad; pues al permitir ver el rostro, las manos y los movimientos de los demás ocupantes, las personas se sienten más alertas y tranquilas frente a posibles situaciones inusuales.

Además, este elemento facilita la maniobrabilidad dentro de la cabina, especialmente para quienes usan silla de ruedas, transportan coches de bebé o cargan objetos voluminosos. “Los puntos de vista adicionales que ofrece un espejo pueden prevenir accidentes”.

Otro factor clave es el entretenimiento. En su libro Meditación en el espejo, la experta Tara Well, explica que el tiempo dentro de un ascensor puede resultar monótono. El espejo ofrece una distracción natural: permite acomodarse el cabello, observar el entorno o simplemente evitar el incómodo silencio. Sin él, aseguran los expertos, la experiencia sería más tediosa y la mayoría de pasajeros terminaría mirando al suelo.

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Según estas explicaciones, lejos de ser un accesorio para la vanidad, el espejo en los ascensores cumple múltiples funciones psicológicas y prácticas. Su presencia está pensada para brindar comodidad, seguridad y una mejor experiencia en uno de los espacios más pequeños y concurridos de la vida cotidiana.