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La canción que convirtió a un ex en el más odiado; despreció a su competidor

David Summers transformó su ruptura en un hit. Con un jersey amarillo y un Ford Fiesta blanco, el rival de Hombres G se hizo famoso en todo el país.

Devuélveme a mi chica: El origen del éxito de Hombres G y la venganza de David Summers

Corría el año 1984 en una Madrid vibrante y llena de cambios cuando un joven de apenas 20 años, llamado David Summers, decidió que su pena de amor no se quedaría encerrada entre cuatro paredes.

A diferencia de lo que muchos harían tras sufrir un desengaño, él optó por transformar su despecho en una herramienta de exposición pública que terminaría por convertir al nuevo novio de su ex en la persona más señalada de toda España.

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Lo que comenzó como una reacción visceral de un corazón roto, se convirtió rápidamente en el dardo envenenado más coreado de la historia del pop rock en español.

La destinataria de esta misiva musical era una joven llamada Maku, quien había tomado la decisión de dejar a David por otro chico. Sin embargo, el líder de Hombres G no se limitó a lamentar la pérdida en su letra; por el contrario, realizó un retrato detallado y cargado de desprecio hacia su competidor.

En la canción, Summers utiliza el término "niño pijo", una expresión muy propia del contexto español de la época para describir a alguien de clase alta, con una actitud presumida y superficial.

Para que no quedara duda de a quién se refería, incluyó señas de identidad inconfundibles: un jersey amarillo y un coche Ford Fiesta de color blanco, convirtiendo al sujeto en un blanco fácil de reconocer para toda una generación que abrazaba la rebeldía.

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El plan de acción que describe la letra de Devuélveme a mi chica raya en lo infantil pero resulta extremadamente pegajoso para el oyente.

La narrativa de la canción escala desde el insulto personal hasta una especie de justicia poética por mano propia, donde Summers jura utilizar "polvos pica pica" como método de tortura humorística contra el hombre que estaba con su ex.

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El estribillo, con su icónico grito de "Sufre mamón", dejó de ser una frase privada para transformarse en un auténtico grito de guerra nacional.

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De repente, David Summers no estaba solo en su deseo de fastidiar a su rival; miles de personas en discotecas, estadios y radios se unieron a él para señalar virtualmente a aquel "niño pijo".

La letra llega incluso a niveles de un vandalismo casi festivo que el público celebró como propio.

Frases donde se menciona haber quemado el famoso jersey amarillo o la amenaza de destrozar el coche preparado para la noche, permitieron que miles de oyentes fantasearan con vengarse de sus propios rivales amorosos a través de la música de Hombres G.

En diversas entrevistas, el propio David ha admitido que estas composiciones eran "locas y disparatadas", y que su motivación real era, literalmente, molestar a la pareja.

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A pesar del éxito arrollador de la canción, la realidad detrás de los micrófonos tuvo sus matices complicados. David Summers recuerda que a su exnovia, Maku, le sentó fatal que su vida privada se hubiera convertido en el éxito número uno de la radio.

No era para menos: cada vez que la canción sonaba, el país entero recordaba su situación sentimental.

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Curiosamente, a pesar de que toda España llamaba "mamón" al hombre del Ford Fiesta, la historia real tuvo un desenlace particular: la pareja se casó, tuvo muchos hijos y, aunque se divorciaron años después, mantuvieron su vínculo mucho más allá de la rabieta musical de Summers.

Por su parte, David Summers pasó de ser un joven despechado a una estrella de talla internacional. Él mismo reconoce que Devuélveme a mi chica fue la chispa que encendió la histeria colectiva por Hombres G, marcando el inicio de una carrera meteórica.

Lo que nació como una pequeña rabieta para incomodar a una ex y a su pretendiente, terminó siendo un himno generacional que, 40 años después, sigue haciendo que la gente grite con fuerza contra ese eterno y odiado niño pijo.

La próxima vez que escuches este clásico, recuerda que estás ante la venganza más exitosa de la música en español.