La justicia de Brasil emitió una sentencia histórica tras un error que alteró la vida de dos familias. El Hospital de la Mujer de Inhumas, ubicado en el estado de Goiás, ha sido condenado a pagar una indemnización de un millón de reales por haber intercambiado a dos recién nacidos en el año 2021.
Este caso no salió a la luz por una auditoría médica, sino por una sospecha personal surgida en el momento menos esperado, un proceso de separación. Debido a que antes de todo, la vida de ambas familias estaba transcurriendo con normalidad y el hospital no tenía conocimiento de lo ocurrido.
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Se conoció que el 15 de octubre de 2021 dos niños nacieron con apenas unos minutos de diferencia en la maternidad del mencionado centro médico. Según las investigaciones policiales, el intercambio se produjo por un error humano cometido por una auxiliar de enfermería al momento de entregar a los bebés.
Pese a que el error fue cometido por una persona en particular, la magistrada a cargo del caso determinó que el hospital debe responder de manera solidaria, ya que la negligencia ocurrió dentro de sus instalaciones y bajo su responsabilidad. La jueza calificó el fallo como "inequívoco" tras conocer todas las pruebas del caso.
¿Cómo se conoció la verdad del intercambio de bebés en Brasil?
Pese a todo, se conoció que la duda de uno de los padres durante su trámite de divorcio lo llevó a solicitar una prueba de ADN. El resultado fue devastador dado que el examen confirmó que no existía vínculo biológico con el menor que había criado como su hijo.
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Tras el hallazgo, la pareja contactó a otra familia con la que habían entablado amistad en el hospital durante los días del nacimiento. Al someterse a un segundo test de ADN, se confirmó la sospecha, los bebés habían sido cruzados al nacer por el hospital donde habían nacido.
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Las autoridades de Brasil comentaron que este incidente "alteró profundamente la trayectoria de vida" de ambas familias, generando un sufrimiento psicológico intenso y excepcional, tras confirmarse legalmente sus identidades, los menores que ya tienen 4 años finalmente pasaron a vivir con sus padres biológicos.
Por su parte, el Hospital de la Mujer de Inhumas manifestó que este es un "caso aislado" en sus más de 60 años de historia y que su equipo jurídico está analizando la sentencia para decidir si apelarán.