En 1989, el mundo de la música tropical se sacudió con el lanzamiento del álbum Top Secrets, bajo el legendario sello Fania Records. Willie Colón, junto a su orquesta Legal Alien, presentó una pieza que se convertiría en un himno de la "salsa consciente": "El gran varón".
Aunque millones de personas han movido los pies al ritmo de su pegajosa melodía durante más de 36 años, pocos conocen que cada estrofa de este tema narra una vivencia auténtica y llena de matices que el público apenas empezaba a comprender en aquella época.
Puedes leer: Así fue la relación de Willie Colón con Colombia: le dedicó una canción al país
Contario a lo que muchos imaginan, la trama no nació de la ficción, sino de los recuerdos de juventud del compositor panameño Omar Alfanno.
El protagonista, ese "Simón" que nació en el verano del 56, fue en realidad un compañero de estudios de Alfanno durante los años 60 y 70.
Este joven era originario de Veraguas, Panamá, y su historia de vida quedó grabada en la memoria del autor tras compartir aulas y vivencias en su ciudad natal.
Te puede interesar
Un dato que suele pasar desapercibido es el escenario real de los hechos. Mientras que la salsa suele asociarse al bullicio de Nueva York, la verdadera historia de Simón terminó en California, donde el protagonista pasó sus últimos días lejos de su tierra.
Alfanno, quien conocía de primera mano el destino de su amigo, decidió transformar este relato en una canción que abordara frontalmente el machismo y la estigmatización de enfermedades poco comprendidas en los años 80.
Publicidad
Puedes leer: Inquietantes palabras que Willie Colón dijo en su último show ¿intuía su final?
La llegada de esta letra a las manos de Willie Colón fue casi una casualidad del destino. Durante una gira en México, Omar Alfanno se acercó al "Malo del Bronx" tras una presentación y le cantó varios temas.
Publicidad
De todas las opciones, "El gran varón" fue la que se quedó martilleando en la mente de Colón. Meses después, mientras terminaba su disco, el trombonista sintió que faltaba una pieza clave y decidió llamar a Alfanno para rescatar aquel relato que tanto lo había impactado.
Para Willie Colón, interpretar la historia de Simón no fue solo un trabajo profesional. El artista guardaba una conexión personal muy fuerte con el tema debido a la pérdida de un primo.
Te puede interesar
Según relató el propio Colón, su familiar falleció en el sofá de la casa de su abuela a causa de la misma enfermedad que afectó a Simón, en una época donde el desconocimiento médico era total y el color de la piel de los enfermos cambiaba drásticamente ante la mirada impotente de sus seres queridos.
El estreno de la canción no estuvo exento de dificultades. Debido a su contenido directo sobre la homosexualidad y la crisis de salud de la época, muchas emisoras de radio prohibieron su difusión.
A pesar de los intentos por silenciarla, la fuerza del relato y el arreglo musical —atribuido por diversas fuentes a Marty Sheller o Isidro Infante— lograron que el público la abrazara.
Fue la primera canción en español en hablar abiertamente sobre el VIH/sida, convirtiéndose en una crítica social necesaria envuelta en ritmo de salsa.
Publicidad
Hoy en día, la vigencia de Simón es innegable. La canción ha encontrado una nueva vida en plataformas como TikTok, donde los usuarios contrastan con humor lo bailable del ritmo frente a la crudeza de la letra.
Desde aquel nacimiento a las 9:43 en la sala de un hospital, la figura de Simón, el hijo de Don Andrés, dejó de ser un simple personaje para convertirse en el reflejo de una generación que luchó contra el rechazo y el olvido.
Publicidad