Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Entérate de lo más reciente en el mundo del entretenimiento al activar las notificaciones.
Tal vez más tarde
Quiero recibirlas

Publicidad

Ojo después de Año Nuevo: estos riesgos se disparan en piscinas y ríos

Tras Año Nuevo, muchas personas aprovechan para viajar a ríos y piscinas: estos son los riesgos más comunes que se deben evitar.

Riesgos de ríos y piscina en enero
Riesgos de ríos y piscina en enero
Imagen creada con IA

Las vacaciones de inicio de año suelen llevar a miles de personas a piscinas, ríos y playas en distintas regiones del país. Sin embargo, los días posteriores a las celebraciones de Año Nuevo también se convierten en un periodo de alto riesgo, según advierten organismos de socorro y autoridades locales, debido al aumento de incidentes relacionados con descuidos, consumo de alcohol y exceso de confianza en entornos acuáticos.

Durante esta época, es común que familias y grupos de amigos prolonguen las celebraciones en espacios recreativos, muchas veces sin tener en cuenta medidas básicas de seguridad. Esto ha llevado a que, año tras año, se repitan situaciones que ponen en peligro la vida, especialmente de niños, adultos mayores y personas que no saben nadar.

Los riesgos más frecuentes tras las fiestas

Uno de los principales factores de riesgo identificados es el ingreso a piscinas y playas bajo los efectos del alcohol. Tras la noche de Año Nuevo, muchas personas continúan consumiendo licor, lo que afecta los reflejos, la coordinación y la capacidad de reacción, aumentando la probabilidad de accidentes, resbalones o inmersiones peligrosas.

Otro riesgo recurrente es el cansancio extremo. Después de jornadas prolongadas de fiesta y poco descanso, el cuerpo responde más lentamente, lo que puede resultar crítico al momento de nadar o reaccionar ante una corriente fuerte en el mar. Las autoridades han señalado que varios rescates ocurren cuando las personas sobrestiman su resistencia física.

Publicidad

En piscinas, uno de los mayores peligros sigue siendo la falta de supervisión, especialmente en menores de edad. En reuniones numerosas, es común que se asuma que “alguien más está mirando”, lo que genera lapsos de descuido que pueden terminar en emergencias graves. Además, el uso inadecuado de flotadores o juegos acuáticos también incrementa el riesgo de caídas y golpes.

En playas y ríos, las corrientes inesperadas y el desconocimiento del terreno representan otro foco de alerta. Tras las festividades, muchas personas visitan zonas que no conocen bien, ignorando señales de advertencia o recomendaciones de los salvavidas. Esto se suma a factores naturales como mareas cambiantes y crecidas repentinas.

Publicidad

Las autoridades recomiendan evitar el consumo de alcohol antes de ingresar al agua, respetar los horarios y normas de los lugares recreativos, no perder de vista a los niños y atender siempre las indicaciones del personal de seguridad. La prevención, insisten, es clave para que los primeros días del año no terminen en tragedia.