El pasado 10 de enero de 2026, la música popular colombiana se apagó entre los hierros retorcidos de una aeronave que hoy es el centro de un escándalo técnico y legal. Yeison Jiménez, el artista que conquistó el éxito tras vender aguacates en Corabastos, perdió la vida junto a cinco personas más cuando su avión se precipitó a tierra en la vereda Romita, en Boyacá.
Sin embargo, a medida que los peritos de la Aeronáutica Civil avanzan, surge una pregunta inquietante: ¿Era esta avioneta una máquina confiable para un artista de su magnitud?.
Para el gremio de pilotos profesionales, la aeronave Piper PA-31 Navajo en la que se desplazaba el cantante no era precisamente una joya de la aviación moderna.
Incluso se ha dado a conocer que varios allegados y expertos le habían sugerido a Jiménez actualizar su equipo de transporte.
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Volar en ella a los 2,500 metros de altura de Paipa, donde el aire es menos denso, requería una precisión mecánica que la N325FA parecía ya no tener.
Pero los líos no eran solo motes de pasillo. Existe un antecedente internacional que vincula la matrícula N325FA con el bajo mundo del narcotráfico.
En agosto de 2022, una aeronave idéntica fue protagonista de una persecución de película en Campeche, México, tras aterrizar en una pista clandestina con un cargamento de 460 kilos de cocaína.
#Comunicado. Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos en operaciones conjuntas, aseguran aeronave y posible cocaína en Campeche. https://t.co/qYsybSLFIX pic.twitter.com/HvlgdgwNDo
— @Defensamx (@Defensamx1) August 14, 2022
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Aunque luego se confirmó que el avión en México estaba "gemeleado" (clonado) con las placas de la avioneta de Jiménez, el hecho de que su matrícula estuviera en el radar de organizaciones criminales internacionales añade una sombra de misterio y líos legales al historial del aparato.
La evidencia más contundente de que algo andaba mal apareció minutos antes de la tragedia.
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Un video grabado por el fotógrafo Weisman Mora, quien también falleció en el siniestro, captó una advertencia crítica en el panel de instrumentos: el código “BAD PRB”. Según ingenieros aeronáuticos, esta señal significa "Bad Probe" (Sonda defectuosa), indicando una falla en el sensor que mide la temperatura interna de la turbina (ITT).
Esta falla no era un detalle menor; era una alerta de que la computadora del avión estaba usando datos erróneos para calcular la velocidad de sustentación y la potencia necesaria para despegar. Volar con una sonda en mal estado en un avión turbohélice es, en palabras de expertos, operar a ciegas sobre el límite térmico del motor, lo que debería haber obligado al piloto a abortar la operación de inmediato.
El propio Yeison Jiménez parecía presentir que su herramienta de trabajo le fallaría. Esteban López Botero, conocido como el "Pollo López" y amigo cercano del cantante, reveló una conversación que sostuvieron la noche anterior al accidente. En ella, Jiménez fue directo y lapidario: “la avioneta estaba fallando”.
Esta confesión, sumada a los testimonios de campesinos en Boyacá que vieron cómo el motor "se apagaba y prendía" antes del impacto, sugiere que el siniestro fue el desenlace de una cadena de errores técnicos que nunca se corrigieron en mantenimiento preventivo.
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