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Aparece testigo clave en muerte de Yeison Jiménez; reveló dato desconocido del accidente

Un administrador de finca en Boyacá rompe el silencio y entrega detalles inéditos sobre el fallo mecánico que precedió la explosión de la avioneta del ídolo popular.

Aparece testigo clave en muerte de Yeison Jiménez; reveló dato desconocido del accidente
Aparece testigo clave en muerte de Yeison Jiménez; reveló dato desconocido del accidente
Foto: Redes de Yeison Jiménez

La tarde del sábado 10 de enero de 2026 quedó marcada por el fuego y el silencio en la vereda Romita, un sector rural ubicado entre Paipa y Duitama.

Lo que comenzó como un vuelo rutinario hacia Medellín se transformó en un aparatoso accidente, cuando la avioneta Piper Navajo PA-31, con matrícula N325FA, se precipitó a tierra poco después del despegue, dejando sin vida a Yeison Jiménez.

Mientras los investigadores de la Aeronáutica Civil recolectan piezas entre los hierros retorcidos, el testimonio de quienes estaban en tierra ha arrojado una luz escalofriante sobre los momentos previos al siniestro.

Maximiliano Panqueba, administrador de una de las fincas colindantes al aeródromo Juan José Rondón, se ha convertido en una pieza fundamental para reconstruir el rompecabezas del hecho.

Panqueba, quien se encontraba a escasos 150-200 metros del punto de impacto, relató a Noticias Caracol un detalle técnico que hasta ahora permanecía en la sombra: el motor de la aeronave presentó un comportamiento intermitente y desesperado antes de la caída.

“Nosotros lo que vimos fue que la avioneta despegaba del aeropuerto... hizo la curva que hacen habitualmente para salir, cuando al parecer uno de los motores falló, comenzó a sonar y a perder estabilidad”, explicó el testigo.

El dato más impactante proporcionado por Panqueba y otros trabajadores del sector apunta a que el motor no murió de forma súbita: “Se le apagó el motor por este lado, luego volvió a encender, más adelante se le volvió a apagar y ya después cayó”.

Este ciclo de encendido y apagado sugiere que la tripulación, liderada por el capitán Hernando Torres, intentó maniobrar para recuperar la potencia en una zona donde la altitud —cercana a los 2,500 metros sobre el nivel del mar— castiga severamente el rendimiento de los motores.

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Según Panqueba, la aeronave realizó un giro hacia la derecha, sintiéndose un primer golpe seco contra el terreno; sin embargo, en un último aliento de potencia, el avión volvió a acelerar y levantó vuelo brevemente antes de entrar en una picada definitiva.

La escena posterior fue descrita por los testigos como un infierno instantáneo. Tras el segundo contacto con el suelo, la cola de la aeronave se fracturó y se produjeron dos explosiones intensas causadas por los residuos de combustible.

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Panqueba relató la angustia de intentar socorrer a los ocupantes sin éxito: “Nosotros correr aquí a donde había sido el accidente con la gente que trabaja aquí dentro de la finca... pero comenzaron a ocurrir las explosiones del combustible. Nadie se acercó”.

Por un lado, el capataz Euris Gelardo Mier López confirmó haber visto cómo la avioneta "se le apagó, se le apagó" y giró buscando desesperadamente regresar a la autopista para un aterrizaje de emergencia.

Por otro lado, expertos analizan si este comportamiento errático del motor está vinculado al código de error "BAD PRB" (sonda defectuosa) que fue captado en un video del tablero minutos antes del despegue, lo cual habría privado al piloto de información precisa sobre la temperatura y el rendimiento del motor.

La muerte de Yeison Jiménez y su equipo, integrado por Óscar Marín, Jefferson Osorio, Juan Manuel Rodríguez y Weisman Mora, ha sumido al país en un luto que tendrá su epicentro el martes 13 de enero en el Movistar Arena de Bogotá, donde se realizará su funeral en cámara ardiente.

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