Te cuento que Rafael Poveda, con 40 años de carrera encima, sabe perfectamente que para conseguir una exclusiva no siempre se necesita un cheque, sino un poco de humanidad.
En su reciente visita a El Klub de La Kalle, reveló los detalles de cómo logró sentar frente a su micrófono a Carolina Galván, la mujer vinculada a la desaparición de la pequeña Sara Sofía Galván.
Carolina se encontraba en la cárcel del Buen Pastor y le decía que "no a todo el mundo". Sin embargo, Poveda logró lo que parecía imposible. ¿Cómo lo hizo? No fue con presiones ni cámaras escondidas.
Te puede interesar
Él notó algo que los demás pasaron por alto: la profunda soledad y fragilidad de la mujer tras las rejas. "A ella nadie le escribe, nadie va, nadie la ve", relató Rafael sobre la situación de Carolina.
Aquí viene el giro que nadie se esperaba. El "incentivo" para que ella aceptara hablar no fue algo material de gran valor, sino un gesto de apoyo para su vida cotidiana en el encierro.
Publicidad
Rafael entendió que las mujeres en prisión necesitan cosas personales y básicas. "Dime cómo y yo te las mando, a ellos les mandan como unas remesitas", fue la propuesta que él le hizo directamente.
Te puede interesar
Le entregó su teléfono y le aseguró: "Cuando no tengas me dices y yo miro a ver cómo te mando tus cosas".
Publicidad
Este acercamiento humano es parte de su técnica infalible. Poveda explicó que su secreto es "llegarles a ellos como le llegas a un familiar".
Para él, es vital respetar la emocionalidad de las personas y, en casos de tragedias donde se pierde un hijo, abrazar ese dolor antes de encender el equipo de grabación.
"Este micrófono no lo puedes prender inmediatamente tienes que estar con ellos", advirtió el periodista en la entrevista.
Poveda no se siente con el derecho de señalar a nadie. Su postura es clara: "Yo no soy ni Dios ni juez hermano yo no te voy a juzgar".
Puedes leer:Apagan vida de joven de 19 años al llegar a su casa en Medellín; expareja es sospechoso
Esta falta de juicio es lo que genera la confianza necesaria para que personajes con historias tan complicadas decidan contar su verdad.
Publicidad
En el caso de Carolina, a quien vio como una joven con una vida llena de dificultades y maltratos, ese puente de empatía fue la llave que abrió la puerta de su celda para el podcast Más allá del silencio.
Al final, lo que Rafael busca es que tú, como espectador, seas quien tome la decisión final. Él se ve a sí mismo como un vehículo para que la historia salga a la luz.
Publicidad
Mira la entrevista completa aquí: