El homenaje a Yeison Jiménez dejó muchas imágenes difíciles de borrar, pero una en especial terminó tocando el corazón de miles de personas: el momento en que su hijo menor, Santiago Jiménez, se acercó al retrato del cantante y le dio un beso suave, sin prisa y sin palabras. Fue un gesto sencillo que rápidamente se volvió viral en redes sociales y medios digitales.
El niño no entendía de despedidas ni de lo que significaba ese acto frente a las cámaras. Solo veía la imagen de su papá y se acercaba como lo hacía en casa, con la naturalidad de quien todavía cree que el amor no se va.
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Yeison Jiménez falleció el sábado 10 de enero de 2026, a los 34 años, en un accidente aéreo ocurrido en Paipa, Boyacá. El artista viajaba en una avioneta chárter tipo Piper Navajo con matrícula N325FA, que se estrelló e incendió poco después de despegar del aeropuerto Juan José Rondón. En el siniestro también murieron el piloto, el capitán Hernando Torres, y cuatro integrantes de su equipo de trabajo: Óscar Marín, Jefferson Osorio, Wis Mora y Juan Manuel Rodríguez.
El vuelo tenía como destino Medellín, donde el cantante cumpliría otro compromiso musical. Tras el hecho, la Aeronáutica Civil activó el protocolo de investigación para establecer las causas exactas del accidente. La noticia generó una reacción inmediata entre colegas, seguidores y figuras del entretenimiento, que comenzaron a compartir mensajes y recuerdos del artista.
Durante los homenajes realizados en los días posteriores, uno de los momentos más comentados fue el de Santiago acercándose al retrato de su papá. La imagen fue captada por asistentes al evento y rápidamente circuló en redes sociales, donde usuarios destacaron la ternura del gesto y la manera en que reflejaba la relación entre el cantante y su hijo menor.
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El último adiós a Yeison Jiménez
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Tras su fallecimiento, se realizaron varios actos de despedida en distintos puntos del país. Sus cenizas fueron llevadas a su finca y criadero de caballos, el Criadero La Cumbre, ubicado cerca de Fusagasugá. Allí, familiares y personas cercanas se reunieron para rendirle tributo de manera privada, mientras el público seguía expresando su apoyo a través de mensajes y publicaciones.
La escena del beso quedó grabada como uno de los instantes más recordados de esos homenajes. No hubo palabras ni música en ese momento específico, solo el movimiento del niño acercándose a la imagen de su padre. Para muchos, fue la representación más clara del vacío que dejó el cantante en su hogar y del impacto que tuvo su partida en quienes lo rodeaban.