Una situación familiar mantiene en angustia a Yésica Natalia Alcalá Ayala, quien asegura que no le devuelven a sus dos hijas de 7 y 4 años, a pesar de que ella cuenta con la custodia legal.
El caso se presenta en el sur de Bogotá y, de acuerdo con su relato, se concentra en el sector de Bosa, donde reside el padre de las menores, identificado como David A. Galvis.
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Yésica vive en la localidad de San Cristóbal, en el barrio La Gloria. Según explicó en diálogo con La Kalle, nunca ha impedido que el padre vea a las niñas y, por el contrario, afirma que mantenían contacto constante mediante llamadas y mensajes. En su versión, las visitas siempre fueron posibles y no existían restricciones para que él compartiera tiempo con ellas.
La madre relató que el 8 de diciembre entregó a sus hijas, Leidy Gabriela Galvis Alcalá y Hanny Valeria Alcalá, al padre, con el acuerdo de que las regresaría el 24 de diciembre. Asegura que esa fue la fecha inicialmente pactada para que las niñas volvieran a su hogar. Sin embargo, el día señalado no se concretó la entrega.
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Según su testimonio, posteriormente se fijó un nuevo encuentro para el 25 de diciembre. Ella cuenta que ese día se levantó temprano y desde las 8:00 de la mañana intentó comunicarse con el padre para acordar el punto de encuentro y recoger a sus hijas, pero no apareció.
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El padre de las niñas cambió su lugar de vivienda
Días después, el 30 de diciembre, Yésica logró comunicarse con las niñas y asegura que en ese momento no notó nada fuera de lo normal. Sin embargo, afirma que, tras ese encuentro, el padre empezó a enviarle mensajes que ella califica como amenazantes y, desde entonces, decidió no regresar a las menores.
En conversaciones que la madre dice tener, el hombre habría manifestado que, si no lograba que las niñas ingresaran al colegio este año, él mismo se encargaría de que recibieran clases en casa. Yésica sostiene que esta afirmación aumentó su preocupación, pues asegura que ella es quien tiene la custodia y quien debe tomar ese tipo de decisiones.
Ante la falta de respuestas, la mujer se dirigió a Bosa para buscarlas. No obstante, según su relato, al llegar al lugar donde él vivía, se enteró de que se había mudado. Desde ese momento, dice no tener información clara sobre el paradero de sus hijas ni sobre las condiciones en las que se encuentran.
La madre insiste en que teme por la seguridad de las niñas y que la angustia crece con cada día que pasa sin saber de ellas. Asegura que su intención siempre ha sido resolver la situación de manera tranquila y priorizar el bienestar de sus hijas.
Vale la pena mencionar que todo lo narrado corresponde a la versión entregada por Yésica Natalia Alcalá Ayala. Hasta el momento, se desconoce la versión del padre de las menores sobre lo ocurrido y sobre las razones por las cuales no se ha concretado la devolución de las niñas.