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"Algo trágico": Crudo relato de testigo de explosión de peaje en vía Zipaquirá-Ubaté

Un sobreviviente del caos, comparte un relato conmovedor sobre los momentos de angustia vividos en el peaje Casablanca tras el impacto de una tractomula presuntamente sin frenos.

Relato de testigo de explosión de peaje en vía Zipaquirá-Ubaté
"Algo trágico": Crudo relato de testigo de explosión de peaje en vía Zipaquirá-Ubaté
Foto: Captura video redes sociales

El miércoles 1 de abril, el peaje de Casablanca, en la ruta que une a Zipaquirá con Ubaté, se convirtió en el escenario de una conflagración que borró de un plumazo la tranquilidad del inicio de Semana Santa.

Hollman Osma, espectador del accidente, con la voz entrecortada por el impacto de lo vivido, relató para Noticias Caracol cómo la jornada de viaje rutinaria se transformó en una escena donde el fuego y el metal retorcido lo dominaron todo.

Todo comenzó antes de las seis de la mañana, en pleno kilómetro 40, cuando un tractocamión que descendía hacia el peaje pareció perder el control por completo.

Según el testimonio de Osma, el gigantesco vehículo de carga pasó por el peaje a una velocidad alarmante, chocando violentamente antes de volcarse sobre el pavimento.

En ese instante, una explosión ensordecedora rompió el silencio de la madrugada, desatando una reacción en cadena que envolvió en llamas a otros vehículos que esperaban pacientemente en la fila del recaudo.

"Las explosiones eran muy fuertes, los vehículos se quemaban de una vez y ya no se podía hacer absolutamente nada", narró el testigo, quien aún no salía del asombro por la rapidez con la que el incendio se propagó por la zona.

El panorama era desolador: camiones y camionetas particulares quedaron convertidos en esqueletos de ceniza en cuestión de minutos.

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Las imágenes captadas por los presentes muestran al menos 11 automotores calcinados, esparcidos por la vía como mudo recordatorio de la fuerza del impacto.

En medio del caos, surgió la cara más humana de la tragedia. Osma cuenta que, a pesar del peligro inminente de nuevas detonaciones, varios conductores y pasajeros se bajaron de sus vehículos para actuar como primeros respondientes.

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Con extintores en mano y mucha valentía, lograron rescatar a algunas familias que habían quedado atrapadas en sus autos justo antes de que el fuego los alcanzara.

Incluso mencionó el momento conmovedor en que vio al vigilante del peaje llorando, agradeciendo lo que consideró un milagro por haber salido ileso de su cabina.

El reporte oficial entregado por Jorge Emilio Rey, gobernador de Cundinamarca, confirmó que la emergencia dejó un saldo de 19 personas heridas, quienes fueron trasladadas rápidamente a centros asistenciales de Zipaquirá gracias a la intervención de 11 ambulancias.

Sin embargo, el balance también incluye una cifra de fallecidos que aún está bajo verificación oficial, debido a que el calor de las llamas dejó a algunas víctimas en un estado difícil de identificar.

Las autoridades de tránsito manejan como hipótesis principal una falla en el sistema de frenos de la tractomula, lo que habría impedido que el conductor detuviera la marcha antes de impactar contra los otros seis vehículos que arrastró en su trayectoria.

Para complicar las labores de rescate, una línea de alta tensión cayó sobre uno de los automotores accidentados, obligando a la intervención de técnicos de energía para asegurar el área y permitir que los bomberos de Cogua y Zipaquirá terminaran de extinguir los focos de fuego.

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Por ahora, el paso por esta importante arteria vial permanece totalmente restringido. Los viajeros que intentan desplazarse hacia el norte del departamento o hacia Boyacá deben armarse de paciencia y buscar rutas alternativas, ya que las labores de inspección técnica y limpieza de la calzada se extenderán por buena parte del día.