El debate sobre el uso de celulares por parte de estudiantes en los colegios de Colombia genera discusión entre autoridades educativas, docentes, familias y estudiantes desde hace varios años.
Luego de múltiples consultas y análisis sobre cómo estos dispositivos influyen en el ambiente escolar, el Ministerio de Educación adoptó una postura definida que busca mayor claridad y objetivos pedagógicos alrededor de este tema.
Puedes leer: Colegios públicos no tendrán clases y muchos padres aún no lo saben; esta es la fecha
¿Qué reglas nuevas deberán cumplir los colegios sobre el uso de celulares en las aulas?
La decisión anunciada por el Ministerio indica que todos los colegios del país, tanto públicos como privados, deberán actualizar sus manuales de convivencia para incluir normas específicas sobre el uso de dispositivos electrónicos en las aulas.
Estas normas no solo deben indicar si se permite o se restringe el uso de dispositivos móviles, sino también explicar las razones educativas que sustentan esa decisión, con el fin de que la comunidad escolar comprenda el propósito de las reglas establecidas.
Te puede interesar:
Esta medida se fundamenta en las disposiciones de la ley 2170 de 2021, que en Colombia establece orientaciones para el uso de herramientas tecnológicas en entornos educativos.
La normativa señala que cada institución educativa puede definir mecanismos para el uso adecuado de teléfonos, siempre dentro del marco de los acuerdos de convivencia escolar y con el objetivo de facilitar procesos de aprendizaje y participación.
Puedes ver: Valor de la pensión de colegios Gimnasio Campestre y Marymount; los más gomelos de Bogotá
¿Qué deben hacer los colegios con el uso de celulares?
Los colegios ahora deben dejar por escrito en sus manuales si:
- Se permite el uso de celulares en momentos y espacios determinados.
- Se prohíbe su uso en momentos específicos de la jornada escolar.
- Existen excepciones autorizadas, como actividades pedagógicas o situaciones especiales de salud o seguridad.
Esto quiere decir que no existe una prohibición general a nivel nacional, pero sí una obligación de justificar y explicar de forma clara cada decisión. Las reglas deben estar disponibles para estudiantes, padres y docentes, con el fin de que todos conozcan cómo se aplican en cada institución.
Lee también:
Publicidad
La medida responde a la preocupación de que el uso de aparatos electrónicos sin reglas claras puede generar distracciones en clase, afectar la atención de los estudiantes y complicar el ambiente de aprendizaje.
Estudios y experiencias en distintos colegios indican que la presencia constante de dispositivos electrónicos puede disminuir la participación en actividades educativas, afectar las interacciones sociales y favorecer comportamientos distractores o de uso excesivo.
Publicidad
El Ministerio busca con esta decisión equilibrar los beneficios de la tecnología con la necesidad de mantener un entorno educativo centrado en el aprendizaje y la convivencia escolar. La intención no es eliminar la tecnología, sino regular su uso de manera responsable y con objetivos claros que aporten al proceso formativo.
Los rectores y equipos directivos deberán revisar y ajustar sus manuales de convivencia escolar antes del inicio del nuevo año lectivo o en los plazos definidos por las autoridades educativas.
Este proceso requiere trabajo conjunto con consejos escolares, docentes y representantes de estudiantes y padres para definir normas acordes con las necesidades de cada comunidad educativa.